-
Esposas desesperadas (parte 3)
Fecha: 05/04/2026, Categorías: Infidelidad Autor: JORGEFAG, Fuente: CuentoRelatos
... con el sucio overol hecho bolas en sus piernas, y con la tanga que dejo en el baño colgando de la enorme herramienta que poseía el plomero, fíjese que ya se me ensucio lo que me dejo para limpiarme Señora. La Señora Daniela al ver el tamaño del enorme tronco negro de Don Raúl, se quitó el dildo, y dirigiendo sus piernas abiertas hacia el, le respondió: pues aquí tiene con que limpiarse. Don Raúl se acercó a la orilla de la cama de Daniela, arrodillándose ante ella, para meter su cabeza entre las piernas de ella, comenzando a lamer sus labios vaginales, que para entonces se encontraban más que dilatados por la excitación. Acerco su cara rasposa hacia la delicada piel vaginal de Daniela, para dar unos desesperados lengüetazos que ella recibió como descargas eléctricas que le recorrían todo su cuerpo, arrancándole un gemido de placer. La cara rasposa de Don Raúl, se incrustaba en los muslos de Daniela, lo que le generaba un poco de dolor y un mucho de placer al sentir que estaba siendo tratada de manera poco delicada, mientras la lengua voraz de él recorría de arriba abajo los delicados labios vaginales de ella, sus manos se aferraban a la cabeza de él mientras le mesaba los cabellos. Por los pliegues vaginales empezó a escurrir una mezcla de jugos vaginales y saliva de Don Raúl, lo que indicaba que la Señora Daniela estaba disfrutando de sobremanera aquella incursión, pero recordó que tenía varias necesidades que cubrir, por lo que hizo que Don Raúl se ...
... incorporara, y ella tomo el enorme tronco negro de carne con sus manos, para llevarlo de inmediato a su boca. La Señora Daniela abrió su boca lo más que pudo, para darle cabida a aquel enorme pedazo de carne caliente, cerro sus labios alrededor de la enorme cabeza del miembro mientras su lengua le sacaba brillo dando vueltas y vueltas alrededor de él. Luego se decidió a tratar de tragarse todo el tronco, introduciéndolo en su boca poco a poco, hasta que ya casi por tener el enorme par de huevotes rebotándole en la barbilla, sintió que la cabeza del palo le hacía espacio en su garganta, por lo que dejo de tragarlo, separándose de a poco de él, mientras el enorme camote salía bañado en saliva de Daniela. La Señora Daniela hizo varias veces el intento de tragar por completo el enorme palo, siempre con el mismo resultado, su garganta le decía que ya no podía meter más centímetros de verga dentro de su boca, por lo que opto por lamerle el tronco, mientras con una de sus manos acariciaba sus huevotes y con la otra lo masturbaba lentamente. La Señora Daniela disfrutaba comer de ese candente fierro de carne y de esas enormes bolsas de leche hirviendo, cuando de repente sonó el teléfono de la casa, Don Raúl se espantó, pero ella con un gesto le hizo saber que no había problema, se levantó y tomo el teléfono y antes de contestarlo, se colocó de nuevo en la cama, pero esta vez empinada en 4, apuntando el trasero hacia Don Raúl, con un gesto de invitación a continuar con lo que estaban ...