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Así perdí mi inocencia e inicié sexualmente II.
Fecha: 07/04/2026, Categorías: Gays Autor: danisampedro91, Fuente: RelatosEróticos
... de sacarle la enorme verga, pero yo no tenía la experiencia y maestría de Fernando, por lo que viendo lo que me costaba, Fernando se aflojó la correa y desabotono el pantalón, a la vez que yo le sacaba aquella enorme polla que me tenía enamoradísimo. Nada más sacarle la polla de fuera, sin que Fernando me dijera nada, yo solo me incliné un poco, llevándome aquella hermosa verga a mi boca, empezando a chupársela como si de un helado se tratara. ¡Ohhh que gusto! ¡ooohhh que gusto! Así así chúpala, chúpala toda que es toda para ti, decía Fernando empujando mi cabeza para que tragara aquel enorme falo. Ya llevábamos un buen rato allí magreándonos y yo chupándole la enorme polla cuando Fernando me dijo que quería follarme. Ven putita, vamos a quitarnos la ropa que quiero follarte bien follado esta noche, me decía sujetándome por una de mis manos, mientras él abría la puerta trasera de su vehículo para que dejásemos allí la ropa. Una vez ambos totalmente desnudos, sacó del maletero de su vehículo una pequeña manta junto a un pequeño bote, era lubricante, Fernando ya había pensado en todo y sabía que para poder meterme aquella enorme verga que poseía y no hacerme mucho daño, tenía que prepararme y lubricarme bien. Por eso ya venía bien preparado y equipado con todo. Sujetándome por una de mis manos, nos apartamos unos metros de donde estaban los vehículos, internándonos entre los árboles de aquel bosque. Dejó el bote que llevaba al pie de uno de los árboles, luego ...
... estiró la manta sobre el suelo, abrazándome luego a la vez que me iba metiendo mano. Ven putita, ven para aquí, me decía poniendo mis manos sobre aquel árbol. Me hizo que me inclinase un poco teniendo las manos apoyadas sobre el árbol, luego me hizo abrir de piernas mientras me iba pasando sus manos por todo mi cuerpo. Me estremecí todo cuando pasó su mano por la raja de mi pequeño y caliente culito. Se paró en la entrada de este, empezando a palpar con sus dedos la entrada de mi agujero. Mientras trataba de introducirme el dedo, se arrimó a mí a la vez que me susurraba al oído: Ufff, maricón que bueno estás, que culito más divino que tienes, anda deja que se vaya abriendo para mí, relájate y no hagas fuerza, me susurraba mordisqueándome el cuello y orejas. Así me tuvo un ratito hasta que se agachó detrás mía, mordía los cachetes de mi culo a la vez que me hacía que me abriera aún más de piernas. ¿ohhh! ¡ooohhh! ¡ooohhh ohhh! Gemí escandalosamente al sentir su lengua y labios lamiendo y chupando la entrada de mi ano. Fernando me estaba comiendo el culo de una manera que no podía aguantarme. Mientras yo chillaba y gemía sintiendo su lengua y labios comerme el culo, con su mano llevó mi polla y huevos hacia atrás, cuando de repente noto como empezaba a comer el escroto y base de los huevos, ¡ooohhh que gusto! ¡ooohhh que gusto! Gimoteaba yo notando como Fernando mordisqueaba y chupaba aquella parte de mí. Daba pequeños mordiscos en el perineo y base de los huevos, haciéndome que ...