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Así perdí mi inocencia e inicié sexualmente II.
Fecha: 07/04/2026, Categorías: Gays Autor: danisampedro91, Fuente: RelatosEróticos
... lo estaba, cosa distinta era la mía, yo era la primera vez que iba a hacer aquello en un lugar público y al aire libre. Fernando que sabía cómo era yo y lo nervioso y vergonzoso que era y estaba, no esperó nada, fue el primero en bajarse del vehículo y venir a por mí. No solo sabía de mi timidez y vergüenza, sabía que me encontraba nerviosísimo además de la calentura y ganas que tenía él de volver a darme por el culo. Ya llevaba días que tenía ganas de follarme y esa noche me iba a dar por el culo hasta reventar, me iba a dejar bien preñado y abierto. Yo esperaba dentro del vehículo, no sabía que hacer, los nervios me tenían atenazado. Sabía que era lo que iba a pasar, tenía ganas y estaba excitado, parecía que tenía en el estomago un desfile de hormigas, pero no era capaz de salir del vehículo. Vi como Fernando se bajaba del suyo, como lo rodeaba y venía hacia mí. Abrió la puerta de mi vehículo ordenándome que apagara el vehículo a la vez que me agarraba por el brazo para que fuera con él. Ven princesita, no temas que aquí estaremos bien, me decía empezándome a abrazar mientras yo salía del vehículo. Apenas pude salir del vehículo y ya Fernando me estaba metiendo mano abrazándome a él. Empezó a morder los labios y comerme la boca, susurrándome las ganas que tenía, que lo volvía loco. Cuando me di cuenta, ya me tenía desabrochada la camisa y me estaba empezando a morder las pequeñas y duras tetillas. ¡Ohhh! ¡ooohhh! Gemía yo notando como Fernando mordía los ...
... hinchados pezoncitos y como sus manos empezaban a aflojar la correa del pantalón. Dios que excitado y nervioso estaba, ver como Fernando mordisqueaba y chupaba mis tetillas, teniéndome totalmente abierta la camisa y como ahora empezaba a aflojarme la correa del pantalón, yo no era capaz de hacer nada, solo gemía abrazándolo por la cabeza. Espera, espera, le decía yo, vamos a mirar si hay alguien. Tranquila princesa, ya viste que no hay nadie, aquí solamente vienen los fines de semana, además si hubiera alguien, es porque están haciendo lo mismo que nosotros, me decía Fernando mientras seguía aflojándome la correa del pantalón. Cuando ya la hubo aflojado, con una maestría de veterano en estas lides, sin que me diese cuenta, desabotonó el único botón que tenía el pantalón y cuando quise darme cuenta ya estaba metiendo la mano por dentro de mis bóxers. ¡Ohhh! ¡ooohhh! Gemí a la vez que me retorcía estremeciéndome al sentir su mano acariciándome los genitales. Tenía la polla tan tiesa y dura que Fernando al tocármela y ver cómo estaba, me dijo: Mira como estás, mira lo caliente y salido que está mi putita. Yo que moría de ganas y excitación, empecé a tratar de buscar aquella verga que me tenía enamorado, soñaba todos los días con ella desde aquel primer día en que me desfloró poseyéndome y haciéndome suyo. Empecé a bajarle la cremallera del pantalón mientras Fernando ya me estaba empezando a bajar los míos junto al bóxer, éramos como 2 animales en celo. Yo buscaba con mi mano la forma ...