-
Así perdí mi inocencia e inicié sexualmente II.
Fecha: 07/04/2026, Categorías: Gays Autor: danisampedro91, Fuente: RelatosEróticos
... verga se fuese deslizando por dentro mía, haciendo que me estremeciese y gritase con cada culeada que me iba dando. Así maricón así, relájate y abre bien las piernas y deja que tu macho te folle. Así maricón así, mira cómo gimes y chillas, ¿te gusta eh maricón? sabes que naciste para darle placer a tu macho, que eres toda una putita, una putita muy caliente y sexi que necesita que le den verga y lo preñen bien preñado, ¿Verdad que sí Maricón? Siií, siií, fóllame, fóllame. Quiero que me folles, préñame y hazme tuyo, le gritaba sintiendo como aquella enorme polla que poseía Fernando me taladraba una y otra vez el culo, haciendo que me retorciera de gusto y gimiera escandalosamente. Dios como me gustaba sentir a Fernando completamente pegado a mí, notar su pelvis golpeando una y otra vez mi caliente culito, notando como aquella enorme verga se introducía una y otra vez por mi cada vez más abierto culito. Me estremecía y gimoteaba sin poder parar. Teniéndome así, Fernando dejándome enterrada su polla en lo más profundo de mis entrañas, me hizo girar la cabeza apoderándose de mi boca. Mordió mis carnosos labios, metiendo luego la lengua dentro de mi boca. Pensé que me volvía loco, notaba sus huevos pegados en la entrada de mi culo y aquella enorme verga abriéndome en canal y ahora tenía su lengua metida en mi boca. Empecé a chuparla y saborearla como si me fuera la vida en ello, sentía que Fernando estaba completamente dentro mía, podía notar su enorme polla clavada en ...
... lo más profundo de mi ser, sus huevos y pelvis pegados a mi caliente culo y su lengua introducida en mi boca. Dios me sentía completamente suyo, me estaba poseyendo y yo le pertenecía en cuerpo y alma. ¿Te gusta eh maricón? ¿Te gusta que tu macho te posea y haga suyo eh…? Sabía que eras toda una putita, una rica y sexi putita, mi putita… Me susurraba Fernando, manteniéndome clavada aquella enorme estaca hasta los mismísimos huevos, escuchando los gemidos que emitía y como chupaba con desesperación su húmeda lengua. Paseaba sus manos por todo mi cuerpo acariciándome a la vez que mantenía completamente ensartado en su verga. Poco a poco empezó a mover su pelvis, haciéndome que gimoteara más fuerte, podía notar como su polla rozaba mi próstata, haciendo que todo mi cuerpo se estremeciera de gusto. Gemía a la vez que mis piernas temblaban mientras Fernando me follaba allí de pie apoyado junto al árbol. En aquellos momentos todo me daba igual, solo quería que Fernando siguiera follándome y haciendo suyo. En aquellos momentos yo le pertenecía, era su hembrita y no me importaba nada en el mundo. Tanto era el placer que estaba sintiendo que no pude aguantar más y terminé explotando en un espectacular orgasmo. Las piernas empezaron a temblar como si tuvieran vida propia y de repente empecé a gritar que me corría. Me corro, me corro, ¡ohhh que gusto! ¡ooohhh que gusto! ¡ooohhh ohhh que gusto! Chillaba soltando unos largos trallazos de semen que fueron a parar sobre la corteza de ...