1. Así perdí mi inocencia e inicié sexualmente II.


    Fecha: 07/04/2026, Categorías: Gays Autor: danisampedro91, Fuente: RelatosEróticos

    ... quedado con mis compañeros, se alegró de que saliera con ellos. ¡Ay… si mi madre realmente supiera lo que había hecho con mi compañero de trabajo! Seguro que no se pondría tan alegre, ella que era la que más me insistía en que saliera y buscara novia. Mejor que siguiera en la ignorancia de en lo que se había convertido su querido hijo.
    
    Terminé rápido de tomar el café que mi madre me había preparado aquella mañana, y teniendo cuidado al caminar, salí de casa para el trabajo sin mayores consecuencias. Cuando llegué al trabajo, Fernando todavía no había llegado, me puse el uniforme, marchando para la conserjería como solía hacer. Allí estaba ordenando los documentos que me habían quedado del día anterior, cuando al poco tiempo, llegaba Fernando saludándome como solía hacer todas las mañanas, solamente que, en esta ocasión, además de pararse y soltarme alguna de las galanterías con las que solía agasajarme, en esta ocasión, se acercó más a mí, me apretó uno de los cachetes del culo a la vez que me soltaba: ¿Como se encuentra esta mañana mi hermosa hembrita?
    
    Yo poniéndome todo nervioso porque alguien pudiera vernos, me empecé a sonrojar a la vez que trataba de apartarme pidiéndole que allí no hiciera eso, que podrían vernos. Pero a él no parecía importarle nada, o le daba igual que pudieran verlo, o muy seguro estaba de que en aquellos momentos allí nadie nos iba a ver, pues cuanto más me sonrojaba yo tratando de apartarlo, más me magreaba Fernando el cachete del culo. ...
    ... Quise apartarlo cuando de pronto se lanzó a mi boca, dándome un corto, pero muy caliente morreo que me dejó con la boca abierta y la cara toda sofocada. No podía casi respirar, el corazón me bombeaba que parecía que quería salirse de mi pecho, cuando tartamudeando, le pedí que por favor no volviera a hacer eso allí en el trabajo. A, a aquí aquí no, por favor, Fernando, le decía todo sofocado.
    
    Tranquila mi princesa, no tengas miedo que no nos va a pasar nada. ¿Cómo tiene el culito esta mañana mi preciosa hembrita?
    
    Sin poder todavía recuperarme del sofoco que me había dado, le dije que mejor, que todavía me dolía algo y seguía algo abierto he hinchado pero que ya no sangraba, que solo había manchado un poco, pero que apenas se notaba algo sonrosado.
    
    Bueno no te preocupes, cuando salgamos a comer, vamos a ir a una farmacia y te compraré una pomada para aliviar el dolor y de paso te cicatrice las heridas, ya verás que pronto te pasa y como te alivia al momento.
    
    Ese día Fernando, fue mucho más posesivo, sus galanterías y piropos, eran mucho más directas y descarados, en ocasiones hasta me resultaron obscenas y de mal gusto. Estaba claro que ya se sentía más seguro y envalentonado, ya me había roto el culo y me había poseído, ya me había hecho su hembrita. Cuando salimos del trabajo, al igual que el día anterior, fuimos a beber algo, venía lo mismo que el día anterior conmigo, todavía no había vuelto su mujer y estaba sin vehículo. En cuanto tenía ocasión, no dejaba de ...
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