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Economista y prosti: Vacaciones y excepciones (1)
Fecha: 07/04/2026, Categorías: Confesiones Autor: Dessert3, Fuente: CuentoRelatos
... puta! Vamos a llenar el vestido de leche que salga de tu cuerpo cuando te llene dentro… –Sí, por favor, sabes cómo me gusta la leche, y te darás cuenta cuanto quiero tu leche si me he vestido así para que me cojas. Éstos días soy tu esposa, todo el día, todos los días. Y me di vuelta ofreciéndole mi espalda para que me desabotonara el vestido, pero primero desfilé frente a él varias veces, y finalmente, al ponerme de espaldas, le dije: –Desnúdame y hazme tuya amor. –Mmm que bien lo haces… te siento realmente como mía. –Me gusta que lo sientas así, realmente así será en estos días. Ya los botones estaban desprendidos, el vestido cayó al piso y Sam lo levantó y lo arrojó sobre la cama, y me imaginé su intención. El mínimo corpiño también abandonó mi cuerpo, y la lengua de Sam se dedicó con frenesí a mis tetas. –Me encanta que me las chupes. –Me encanta chupártelas, y ahora solamente pienso en cuando te hayamos fecundado y tengan leche y yo pueda verlas goteando leche y disfrutarlas. –Ahhh me encanta oír eso. Bajó a sacarme la tanga y arrodillado frente a mí me hizo una hermosa lamida de concha, larga y bien mojada de su saliva. Lo desvestí, y lo tiré al borde de la cama, yo me arrodillé en el piso y comencé a chuparle la pija, ya enhiesta. Fui regulando el oral, pues quería disfrutar de su leche dentro de mí. Hasta que salió de mí, sin pensarlo: “por favor cariño, haceme tuya” –Sí. Amor, te voy a coger, no puedo esperar. –Me ...
... gusta que me digas “amor”, se lo diré a Tommy y él entenderá. Dije, mientras dejaba de chupársela. –Al menos estos días… –¡Siempre! Lo monté, puse la cabeza de su pija entre los labios de mi concha, y comencé a frotarlo, a jugar con ella en los labios de mi concha, húmeda y caliente. Sentía enormes deseos de tenerlo dentro de mí, pero pude preguntarle: –¿Lo llamo? Quiero que vea todo, incluso cuando tú leche manche el vestido. –Sí sí… Lo llamé, sin dejar de frotar la verga de Sam en mi concha. Entró con mi llave, pues yo se la había dado. Cuando hubo llegado y estaba al lado de la cama (fue menos de un minuto), me dejé caer sobre la pija de Sam que entró en mi como entra un cuchillo caliente en mantequilla. No sé si es que por estar circuncidado no se arrolla la piel del glande o que es, pero su miembro entra y se mueve con total facilidad. Yo casi que saltaba subiendo y bajando sobre ese tronco que tanto placer me da, Tommy miraba y le dijo a Sam: –¡Las tetas! ¡No le descuides las tetas, le encanta! Y me hizo doblar mi torso un poco hacia Sam, que me las comenzó a chupar y casi a morder. Yo creí que los pezones se me reventaban de duros. –¡Ahhh y cuando tengan leche! Fue lo que dijo, pensando en cuando me embaracen y comenzó a volcarse dentro de mí. Lo sentí como a otros, un líquido tibio, abundante, lo adivinaba viscoso… ¡me enloquece! Me doblé totalmente sobre él y nos besamos al menos dos minutos, su verga se ablandaba, y sabiendo que ...