-
Economista y prosti: Vacaciones y excepciones (1)
Fecha: 07/04/2026, Categorías: Confesiones Autor: Dessert3, Fuente: CuentoRelatos
... estábamos sobre el vestido de novia, me levanté apenas para que se saliera su verga y entonces todo lo que tenía dentro de mí comenzó a caer sobre el vestido… Misión cumplida, ya tengo semen de Sam en el vestido, solamente falta el del padre de Tommy. Lo miré a Tommy, rojo de cara, excitado, vi que se moría por besarme y lo atraje a mi boca; nos besamos y se fue de la habitación llevándose el vestido. Luego me contó que al llegar a su suite se masturbó después de lo visto. Me dediqué a mi “casi marido” o “novio”. Tirada sobre él mientras me acariciaba las nalgas y chupaba mis tetas, le dije cuánto lo gozo, cuánto me gusta que me coja, y que soy esposa, puta y feliz. –Todo eso se nota, me dijo. Por supuesto seguimos besándonos, conversando, el tema de fecundar me lo tiene desesperado, ¡desearía que fuera ya! Echada encima de él, le pregunté si se sentía con ganas de cogerme de nuevo, pues teníamos tres días más por delante, “y no quiero que te agotes”… Quiero seguir, ya bajaremos a dos polvos en los días siguientes, pero esta noche de bodas serán tres, señora. Me encantó que se dirigiera a mí como “señora”, es dulce, cariñosa y me calienta. Además denota confianza en mí y en Tommy. Bajé a chuparle la pija, aún con semen de cuando me cogió, y le ofrecí mi concha para que chupara. Yo me dediqué, ésta vez con energía a chuparle la pija, con largas visitas a su culo, pues disfruta mucho de mi lengua y de algún dedo que le introduzco como juego, nunca ...
... totalmente. Me chupó los dedos de los pies, me lamió el culo y hasta con esfuerzo me lo dilató con la lengua; finalmente volví a tirarme encima de él y restregando mi cuerpo encima de él mientras le ofrecía mis tetas, su miembro estuvo duro como siempre. Nos volteamos, él vino encima, y con mis piernas al hombro me la metió de una, sin paradas intermedias, sin esfuerzo, los dos súper lubricados. Y en esa pose, chupándome los pelones comenzó un vaivén lento, suave y que progresivamente me fue poniendo on fire. Sentía la cabeza de su pija subir y bajar en toda mi vagina, la se tía especialmente en la zona rugosa, delante y un poco más arriba de la entrada, comencé a gemir y me vino el inevitable temblor. Y llegó un orgasmo largo y que no pude controlar, confieso que me mojé como nunca. No le importó y siguió en su vaivén suave y rítmico, que terminó cuando como diez minutos después acabó, casi tanto como en la penetración anterior. Lo sentí aún más caliente, no sé, mi excitación quizás. Una divina sensación sobre todo cuando se salió de mi, y sin darme tiempo me restregó la pija en las tetas y luego me la dio a chupar para que se la limpiara, lo cual hice con deleite. Se puso de espaldas, me atrajo encima de él y comenzó a chuparme las tetas, cubiertas de restos de su propia leche. “No me importa, quiero tus tetas como sea”. Tal como se imaginan, sin comer desde el almuerzo, bramábamos de hambre, pedimos Room Service de champagne, olivas y mini sándwiches. ...