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La historia de Karina
Fecha: 10/04/2026, Categorías: Incesto Sexo en Grupo Sexo con Maduras Autor: Veronicca, Fuente: SexoSinTabues30
... propusieron llevarnos a alguna fiesta en la casa de Adela, cuando la celebraran. A los pocos días mi amiga me dio la buena noticia, mientras esperábamos a nuestras hijas a la salida del cole, de que tendríamos una fiesta el fin de semana, y que nos habían invitado, así como a más gente que no conocíamos. Cuando se lo dije a mi marido, se alegró mucho, y los días siguientes estuvo muy nervioso esperando a que llegara el día, en el que nuestros amigos vinieron a buscarnos para llevaron a la casa de campo de Adela y su marido, donde nos esperaban, con otra pareja, que tenían dos chicos, uno de la edad de las nuestras y otro mayor. Al llegar, nos presentamos los que no nos conocíamos y empezamos a charlar como si se tratara de una reunión cualquiera de amigos. Los padres de los chicos, nos comentaban que la mujer tenía muchas ganas de ver a su marido con alguna nena, mientras él no perdía de vista con la mirada a las dos hermanas, esperando nervioso a que llegara el momento. De pronto, Adela nos reunió a todos y nos contó que habían preparado una habitación sin luz, del tipo de los cuartos oscuros de los clubs swinger para romper el hielo y que allí empezáramos a morbosear. Primero nos desnudamos y luego entramos todos en esa habitación, en la que al cerrar la puerta no veíamos nada, sólo sabíamos que había unos sofás alrededor de la habitación y una alfombra en el centro. Pronto empezamos a sentir los roces de los cuerpos de los demás y una multitud de manos ...
... que tocaban aquí y allá como buscando algo de su agrado. De pronto empecé a sentir las manos de otra mujer tocando mi cuerpo, e invitándome a tocar el suyo. Yo nunca había estado con una mujer y eso me pareció raro, pero muy morboso también, por lo que aproveché esa situación para echarle mano al coño y meterle los dedos, porque lo tenía muy mojado, aparte de besos con la lengua que me calentaban más todavía. En un momento dado, ella guió mi mano hasta llevarme a tocar lo que creí adivinar que era el cuerpo de uno de los chicos y palpé todo su cuerpo con mis mano hasta llegar a la zona de su pija, que acaricié muy excitada al darme cuenta de que no tenía ningún vello público ya que solo sentía su suave piel y la dureza de su miembro que parecía aumentar de tamaño según mi mano insistía en su masturbación, por lo que bajé mi cabeza para saborear con la lengua aquella cosa tan deliciosa que tenía en mi mano. Al lado mío, pude escuchar como gemía mi amiga, que estaba con otro de los chicos, en una situación más avanzada que la mía porque ya se estaba dejando chingar por él. Cuando mis ojos se acostumbraron a la oscuridad, vi como el hombre que no tenía hijas, tenía a la mía y a la pequeña de mi amiga sentadas en sus piernas, besándolas y acariciándolas totalmente excitado, observando yo todo eso que estaba pasando entre penumbras, disfrutando de ese momento tan especial. Yo, en ese momento pude cumplir esa fantasía de cogerme a un chaval de esas edades, y aunque no ...