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Romina 4 (Familia unida en depravación)
Fecha: 10/04/2026, Categorías: Dominación / BDSM Fetichismo Incesto Autor: Romina Kioo, Fuente: SexoSinTabues30
Mi mente era caos puro, lujuria, morbo… no entendía nada de lo que pasaba, pero lo estaba disfrutando de una manera que jamás hubiera imaginado. Me había convertido en un juguete sucio y malsano de la mujer de mi papa y me encantaba. Cuando quise acordar, mis piernas se vencían por el placer de varios orgasmos encadenados, estaba con mis manos en el lavatorio, como hacía unos días, con Sofía atrás mio. Pero ahora no limpiaba mi culo cagado con toallas de papel húmedo, lo hacía con su lengua, gimiendo de una manera animal, perversa. Terminé sucumbiendo. Todo lo que siguió lo sentí como un sueño lejano. Sofía sobre mi, en la ducha me meaba todo el cuerpo, se cagaba sobre mi, nos abrazábamos embarradas, pegajosas, eramos letrinas. Nos duchábamos, me limpiaba, me dejaba impecable, perfumada, cuidada, mimada como un bebé, me llevaba a mi habitación en brazos, cubierta con una suave y tibia toalla limpia. Me dejaba en la cama y me terminaba durmiendo, mezclando realidad, sueños, fantasías y pesadillas. Por varios días no supe si aquello había pasado o no. Sofía no hacía mención ni nada que me indicara que fuera una cerda fetichista enferma. Solo me trataba con más cuidado y ternura que de costumbre. Por supuesto yo no le decía “mamá”, ni ella “hija”o “bebé”. Durante casi dos semanas mi lujuria desapareció. Seguía participando de esos juegos de ver porno con mis compañeros y compañeras del colegio, seguía actuando escandalizada y horrorizada ante cosas que ahora me parecían ...
... casi inocentes. Putas rodeadas de pollas, dobles penetraciones, lesbianas besándose y chupando sus pezones… me parecían tonterías de kínder al lado de lo que en mi mente dudaba si eran recuerdos o sueños. Curiosamente no escuché ni supe nada de mi papá y Sofía teniendo sexo por esos días. Pero entonces un día, un viernes, Sofía fue a buscarme al colegio, a mitad de clases. Logró sacarme antes de la hora y yo, preocupada, sorprendida, al subirme al auto le pregunté qué había pasado. Ella solo se limitó a mirarme de reojo con una sonrisa intrigante por unos segundos, para dar paso mostrarme su, hasta entonces para mí, faceta de dominadora sádica y hermosa. -Sabés Romi, hija, mami ya te ha dejado varios días para que te recuperes, para descansar, pero ahora mami está caliente y necesita más, mucho más – me dijo dejándome aturdida, mientras conducía con una mano y con la otra me tomaba del cabello con fuerza, haciéndome lanzar un grito de sorpresa y dolor, dejándome ver al mismo tiempo que debajo de su falda no llevaba ropa interior y estaba completamente empapada de excitación perversa. Mi coñito se estremeció y comenzó a mojarse – Voy a llevarte a casa para tener todo un fin de semana con una perra sucia como vos, además, muero de ganas de ver a tu papa reventando tu culito hija – Al terminar de decir esto me atrajo con fuerza hacia su entrepierna, haciéndome daño y obligándome a quedar en el suelo del auto. Apartó su pierna derecha, poniéndola casi en el lado del acompañante ...