-
Romina 4 (Familia unida en depravación)
Fecha: 10/04/2026, Categorías: Dominación / BDSM Fetichismo Incesto Autor: Romina Kioo, Fuente: SexoSinTabues30
... y quedé firmemente atrapada en su entrepierna, a centímetros de su coño que olía fuerte a sexo y orina y chorreaba unas babas blanquecinas que aun en mi casi niñez adivinaba como semen. – Chupá putita, chupa el coño de mami, que necesita ser limpiado por una mierda de nena como vos, dale – me dijo entre-dientes, sin dejar de conducir y sin importarle que fuéramos a plena luz del día por una calle muy transitada. Pegué mi boca a su encharcada concha y comencé a chupar, lamer, saborear su perversión. Seguía sujetando mi cabello, me lastimaba, pero por alguna razón yo no podía parar y me estaba enloqueciendo el morbo de ser sometida de esa manera. Su sabor era extraño, pero no solo no me desagradaba sino que me encantaba. – Te gusta eh? Sabés que tengo el coño lleno de leche del jefe del cornudo maricón de tu papá? Sabés que es un sumiso cornudo y sometido? – me decía con malicia, apretando con fuerza mi cabeza hacia su coño cada vez que decía lo cornudo y afeminado que era mi papá, tratando de hacerme daño no solo física sino psicológicamente y lo estaba logrando porque cada vez mi cuerpo se llenaba de más magulladuras y raspones y mi mente se quebraba más y más, pero me descubrí contorsionada de manera que una de mis manos lograba frotar salvajemente mi coñito, masturbándome de manera bestial. Finalmente se corrió, reprimiendo un gruñido, un gemido, mordiéndose el labio, detenida en un semáforo, aplastando mi cabeza entre sus piernas mientras un inmundo y delicioso squirt ...
... llenaba mi boca, mi nariz y toda mi cara de sus jugos pegajosos y calientes. – Ufff si, pendeja, que rico, muy bien, ahora mami está un poco más tranquila… no me vas a agradecer?. -Si mami, gracias, que rico – dije yo aún sujetada con fuerza, sumisa, pero excitada. Sin poder ahora masturbarme por la postura incomoda en la que estaba, tirada en el suelo del auto. En pocos minutos llegamos a casa. Se bajó y atrás yo, deshecha, mojada, con mis ropas sucias y desacomodadas. Se acercó a mí y tomando mi cuello apretó un poco, abrí mi boca y la vi desde abajo, pues con mi 1,40 mts y ella con su casi 1,70 era como una gigante para mí. Escupió lentamente en mi boca y me besó con lujuria, haciendo que nuestras lenguas se mezclen y me vea obligada a tragar sus babas. Luego me tomó de nuevo del cabello y me llevó casi a rastras al interior de la casa, Yo me empecé a quejar y una vez dentro, solo se giró hacia mí y me dio una sonora y picante bofetada que hizo arder mi rostro, lancé un grito y casi comencé a llorar. – Ni se te ocurra llorar pendeja, ahora sos mía, mi perra, mi puta y vas a hacer lo que yo te diga y cuando yo te lo diga sin quejarte, está claro?. – me dijo pegando su rostro al mío, apretando de nuevo mi cuello. Hice si con la cabeza, conteniendo mis lágrimas, sintiendo el ardor y al mismo tiempo una excitación nueva. Mis pezoncitos casi dolían dentro de mi camisa de lo duro que estaban y mi clítoris hinchado y sensible como nunca me estimulaba solo de notar la tela de ...