1. En el crucero


    Fecha: 12/04/2026, Categorías: Hetero Autor: glupo, Fuente: CuentoRelatos

    ... llegó el barman, le pedí un paquete de bebidas alcohólicas, pagué con mi tarjeta y me sirvió mi cuba libre. Le agradecí y volteé a conversar nuevamente con Emily. Charlamos largo rato, me dijo que era de Nueva York, hablaba muy bien el español, ya que había pasado su juventud en Sudamérica por el trabajo de su padre.
    
    Después de unos tragos, me dijo para ir a caminar, así que paseamos por el barco, llegamos a la zona del casino y entramos, jugó unas cuantas rondas de ruleta mientras seguíamos conversando. Como a las 2 am, nos despedimos y nos fuimos cada uno a su camarote.
    
    Al día siguiente, salí temprano a tomar el desayuno, esperando encontrarme con Carla. La vi en una mesa tomando su desayuno y al verme me hizo una seña para acompañarla. Tomamos desayuno juntos y luego me dijo que iría a cambiarse para entrar a la piscina. Yo ya estaba listo, así que me dijo que la espere en la piscina. Reservé dos tumbonas y me recosté a esperarla. Unos minutos después, llegó vestida con un diminuto bikini, las tetas con las justas cabían, el pareo que usaba le cubría ligeramente las piernas. Llego se recostó y me pidió que le ponga bronceador. Ahí pude ver su culo, era hermoso, grande, redondo, creo que nunca he visto un culo tan perfecto como ese.
    
    Nos metimos en la piscina, conversábamos y nos refrescábamos. Había mucha gente dentro, así que estábamos muy juntos. En un momento, un niño choco con ella, lo que hizo que se tambalee hacia mí, la agarré de la cintura para que no se ...
    ... caiga. Quedo pegada a mí y sentí sus senos aplastarse en mi pecho.
    
    -¿Estás bien? –le pregunte, mientras se sostenía.
    
    -Disculpa –me dijo, apartándose de mi– que incomodo estar con tanta gente.
    
    -Si, con el calor que hace, todos se quieren meter –respondí.
    
    Seguimos conversando, entrabamos y salíamos de la piscina, ya que no era agradable quedarse mucho tiempo. En todo el tiempo que estuvimos en la piscina, se repitió ese episodio, haciendo que me excitara de tanto sentir sus grandes senos. Una de esas veces, ella se pegó tanto a mí, que sentí su muslo chocar con mi pene, el cual estaba erecto. Ella se alejó ligeramente sonrojada.
    
    -¿Vamos a almorzar? –me preguntó– ya me dio hambre.
    
    -Claro– respondí saliendo de la piscina y ayudándola a salir.
    
    -Pero, nos cambiamos y ¿me pasas a buscar? –me dijo– no dejan entrar al buffet en ropa de baño.
    
    -Ok, te busco en unos 10 minutos –respondí.
    
    -Ok, mi camarote es el 5083 –me dijo y se fue.
    
    Me fui a mi camarote, me cambié rápidamente y salí hacia el suyo. Demore un poco en encontrarlo, ya que estaba un poco alejado del mío. al llegar, toque la puerta, me abrió la puerta y estaba tan solo cubierta por una toalla. Su cabello mojado, se le veían las piernas desnudas. Mi pene comenzó a endurecerse solo de verla así.
    
    -Pasa, discúlpame, recién salgo de la ducha. Siéntate –me invitó, mostrándome su pequeña salita.
    
    -Gracias –respondí, entré y me senté.
    
    Su camarote era más grande, la cama era más amplia, tenía una ...
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