1. En el crucero


    Fecha: 12/04/2026, Categorías: Hetero Autor: glupo, Fuente: CuentoRelatos

    ... pequeña salita y un balcón. Ella seguía en toalla, buscando la ropa que se pondría. Mientras buscaba, pasó frente a mí a recoger un vestido y al agacharse, la toalla se soltó y cayó. Quedo completamente desnuda frente a mí. Ahora si pude ver sus pezones, grandes, rosaditos, su vagina completamente depilada. Estaba riquísima. Por la sorpresa solo atine a acercarme para recoger la toalla y dársela. Nos quedamos mirando, uno frente al otro, ella tomó la toalla de mis manos, estirada para taparse. Nos quedamos muy pegados, uno frente al otro.
    
    -Disculpa, que vas a pensar –dijo ligeramente sonrojada.
    
    -No te disculpes, es más, te agradezco por tan bonita vista –le dije sonriendo.
    
    Sonrió, me acerqué y le di un beso en los labios. Fue corto, ya que no sabía cómo lo tomaría. Nos separamos, me miró a los ojos, no dijo nada. Así que me acerqué y volví a besarla, pero esta vez abrimos los labios y nuestras lenguas se juntaron. Soltó la toalla y quedó completamente desnuda frente a mí, mientras nos besábamos, sus brazos rodearon mi cuello. Sentí sus senos en mi pecho. La tome de la cintura y seguimos besándonos, cada vez más caliente. La giré y la lancé a la cama. Me saqué el polo y me subí encima de ella. La besé, comencé a sobar sus enormes tetas. Estaban duras. Ella comenzó a bajar sus manos y las metió debajo de mi short, comenzó a agarrarme las nalgas.
    
    Mi pene ya estaba durísimo. Comencé a frotarlo en su vagina, ella seguía agarrando mis nalgas y empujaba el borde de mi ...
    ... short. Me levanté, me quité el short y el bóxer y mi pene saltó de golpe, ella abrió los ojos en signo de sorpresa y se mordió el labio inferior.
    
    Se sentó en el borde de la cama y se metió mi pene en la boca, comenzó a darme una de las mejores mamadas de mi vida, lo hacía delicioso, se metía todo hasta el fondo, lo ensalivaba bastante, masajeaba mis huevos. Yo no perdía el tiempo y masajeaba esas hermosas tetas. Le frotaba la espalda, quería llegar a su culo, pero no podía. Ella se dio cuenta.
    
    -Métemela en cuatro –dijo después de sacarse el pene de la boca– de una vez, que estoy chorreando.
    
    Se levantó, se puso a cuatro patas y me dejo ver ese culo hermoso. No pude aguantar y coloqué la punta de mi pene en la entrada de su vagina, la sentí mojada, comencé a empujar y entro fácilmente, se sentía caliente y húmeda, comencé a bombear despacio, pero rápidamente subí la velocidad y la fuerza. Sentía como sus nalgas chocaban con mi abdomen las comencé a masajearlas. Se sentían increíbles. La empujé para que se recueste, junte sus piernas y la vista era increíble. Se la volví a meter, así con sus piernas juntas, las mías separadas a cada lado. La visión que tenia de su culo en esa posición era espectacular.
    
    -¡que rico! ¡sigue así! ¡me encanta! –gemía.
    
    -¡que rico culo tienes! Me encanta tu culo –le dije mientras le daba suaves palmadas.
    
    -¡dame más duro! –pedía a gritos.
    
    La seguí embistiendo en esa pose unos minutos más, cada vez más fuerte. También subió la fuerza ...
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