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Calor, hombres, baile y mi esposa (2)
Fecha: 13/04/2026, Categorías: Infidelidad Autor: AlexVivi, Fuente: CuentoRelatos
... Hernán, avisándonos que había recibido nuestro contacto y lo consideraba bastante oportuno porque necesitaba comunicarse con nosotros. Le devolví el saludo y pregunté porque la necesidad de contactarnos, a lo cual pregunto que sí aún estábamos en el complejo. Ante mi afirmación me preguntó si podíamos vernos pues mi esposa había olvidado un pendiente en su cabaña. Mi esposa me urgió a aceptar el encuentro pues quería recuperar el pendiente, a pesar de haber perdido ambos. Pero me dijo que no deseaba acudir a un lugar donde estuvieran más personas , pues debido a lo acontecido, aún sentía cierta vergüenza. Le pedí a Hernán que viniera a nuestro cuarto para poder recibir el pendiente, aceptando él inmediatamente y pidiendo las indicaciones para poder acudir sin dilación. Cuando escribía la respuesta mi esposa se levantó casi corriendo hacia el baño, noté que se comenzaba a acicalar el cabello y ponerse un humectante de labios. Se justificó diciendo que no quería parecer avergonzada o agobiada, para no hacerlo sentir incómodo. Noté de inmediato que esa no era la verdadera razón de su nerviosismo, pero decidí no insistir. Al cabo de 15 minutos tocaron la puerta, al abrir saludé cordialmente a Hernán invitándolo a entrar. Él me saludó amablemente y de inmediato buscó con la mirada a Vivi. Yo le agradecí por su preocupación por devolver el pendiente, pero él no prestaba mucha atención a mi palabras. Cuando mi esposa salió del baño a él se le iluminaron los ojos ...
... con una mirada de perversión y deseo, mientras ella no podía ocultar su perturbación, mostrando unas mejillas encendidas y una sonrisa de oreja a oreja, incluso su mirada descendió sin querer hacia la entrepierna de Hernán, recordando, quizá, el placer que ese pedazo de carne le había proporcionado la noche anterior. Ambos se fundieron en un abrazo que duró más de lo esperado, haciéndome sentir un tanto incómodo, pero excitado, por la franca atracción sexual entre ambos. Tomamos asiento en la cama y después de una corta platica sin importancia Hernán se sinceró. En realidad, no había encontrado ningún pendiente, había inventado esto como pretexto para volver a ver a Vivi antes de viajar de regreso. Nos quedamos algunos segundos en silencio para al final soltar una leve carcajada, los tres aliviamos la tensión y nos permitimos sonreír después del bochornoso comienzo. Vivi le dijo que estaba muy contenta después de la experiencia y esperaba que ambos la hubiéramos disfrutado. Hernán afirmó con energía, expresando que él era el más agradecido, especialmente con ella por haberlo considerado en lo que calificó como la mejor experiencia de su vida. Para este momento el ambiente se tornaba más cálido, las miradas se desviaban de los ojos hacia otras partes del cuerpo y regresaban a los labios. Finalmente Hernán hizo una pregunta que nos tomó desprevenidos: ¿Me permitirías besar a tu esposa, en caso de que ella acepte? Yo le respondí, con la voz temblando de ...