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Calor, hombres, baile y mi esposa (2)
Fecha: 13/04/2026, Categorías: Infidelidad Autor: AlexVivi, Fuente: CuentoRelatos
... excitación: ella decide, yo no tengo porque darle permiso. Vivi, sin esperar a que terminara, le replicó: hazlo por favor. Hernán la tomó de rostro y le dio un beso largo, con emoción, pero dándose tiempo de disfrutarlo. Me levanté de la cama para cerrar las persianas y encender la luz, como pretexto para darles un poco de espacio. Al voltear me di cuenta que no era necesario, Hernán ya había subido el vestido de mi esposa y ella tocaba su abultado miembro sobre el pantalón. Mi esposa extendió su mano hacia mi sin dejar de masajear la verga semiparada de Hernán. Tomé su mano sentándome al lado de ella, empezando a acariciar sus senos y besar su cuello. Hernán mientras tanto masajeaba sus piernas, sin dejar de besarla apasionadamente. Vivi se dirigió a nuestras braguetas, deseosa de liberar ambos miembros. Una vez que ambos penes aparecieron erguidos ante ella, los miro embelesada, prestando más atención al gran miembro de Hernán. Este abrió las piernas de ella y haciendo a un lado la tanga introdujo dos dedos en su vagina, ocasionando un quejido de placer en Vivi. Cuando retiró ambos dedos me los mostró completamente húmedos, para después chupar esos jugos deliciosos provenientes de la panocha de mi esposa. Después de masajear nuestros penes durante un rato, Vivi se hincó frente a nosotros y paseando su mirada entre Hernán y yo engullo la verga palpitante de Hernán. La misma dificultad se presentó una vez más, el tamaño era deseado, pero difícil de ...
... manejar por los labios de Vivi. Afortunadamente ya había tenido oportunidad de buscar formas diferentes de lidiar con esto y se enfocó en disfrutar al máximo de la hombría de Hernán mediante succiones lentas y acompasadas que él disfrutaba y promovía con gemidos, acariciando la nuca de mi esposa. Mientras hacía gemir a Hernán chupando deliciosamente su verga continuaba acariciando mi miembro ocasionando una constante salida de líquido preseminal. Vivi decidió cambiar y alojó ahora mi miembro en su boca, la calentura para mi ya era demasiada, así que comencé un movimiento rápido de caderas para tratar de llegar más profundo en su garganta. Aprovechando que tenía su atención la levanté y despojé rápidamente de sus ropas, dejándola completamente desnuda y a nuestra disposición. Hernán se abalanzó sobre su cuerpo, besando, succionando, mordiendo, oprimiendo cada parte del cuerpo de mi esposa mientras ella se retorcía y le pedía que continuara. En medio de la vorágine, los dos machos nos deshicimos de la ropa, ocasionando un efecto de mayor excitación en Vivi, si es que esto fuera posible, fundiéndonos en un abrazo comunal donde la persona que recibía la mayor atención era ella. Vivi no aguantó mucho tiempo sin tener nuestros penes dentro de su cuerpo, así que le pidió a Hernán que se recostara en la cama para después ella acercarse en cuatro a devorar nuevamente su verga. Esta vista me enloqueció pues me permitía un exquisito panorama de los orificios y el culo delicioso de ...