1. Sexo con un señor de 65 años


    Fecha: 17/04/2026, Categorías: Sexo con Maduras Autor: Stephania, Fuente: TodoRelatos

    ... para finalizar su discurso, me dijo:
    
    —¡Ay!… las chicas de ahora… vosotras sí que sabéis disfrutar de la vida… si me hubierais pillado de joven…
    
    “Joder”, pensé, “Si lo pillo de joven, me saca el dedo por la boca”.
    
    Me quede descansando, anonadada y mirándole. Él, sonreía. Finalmente habló:
    
    —¿Te gustaría ver alguna foto de mi nieta? Tengo en mi habitación unas cuantas.
    
    Me lo pensé una milésima de segundo y acepté… Salimos de la piscina. Me tuve que arreglar el bañador, pues me había quedado con el vello púbico al aire. Nos pusimos los albornoces y nos dirigimos al ascensor. Entramos en él y le dio a su planta. Mientras subíamos, me fijé en su entrepierna: el albornoz no podía ocultar un bulto descomunal… cada vez alucinaba más con el “abuelo”… Respiraba entrecortadamente mientras avanzábamos por el pasillo a su habitación, el corazón me latía con fuerza a la vez que los labios de mi almeja…
    
    Por fin llegamos a la habitación. Abrió la puerta y galantemente, me dejo pasar primero. Mientras él ponía en la puerta el cartel de no molesten, yo abrí el albornoz y lo dejé caer al suelo. Mis pezones estaban erizados en el húmedo bañador. Él se quedó mirándome y acercándose, lentamente, comenzó a retirar un tirante. Cuando lo retiró, comenzó con el siguiente. Finalmente, tiro del bañador hasta la cintura, quedando mis tetas al aire. Mi miró un rato a la cara y de repente, se inclinó sobre mí y se metió un pezón en la boca. Me agarré a él para no caerme… ¡Que gustazo!… ...
    ... Chupaba con fuerza mientras me amasaba la otra… Succionaba con fuerza mi pecho…
    
    Yo ya jadeaba, estaba cachondísima y no aguantaba más… así que le separe de un empujón. Me empecé a desnudar por completo. Me quité el bañador, que había quedado en mi cintura. Me acerqué a él. Mi pezón estaba durísimo y su saliva había dejado un reguero en mi teta… Me puse en cuclillas, le abrí el albornoz y de un golpe, le bajé el bañador hasta los tobillos… Mujer más sorprendida en el mundo no ha habido otra… De repente apareció un cacharro de 25 o 30 cm en toda su gloria… ¡¡¡Madre mía!!!… Si mi coño estaba ya mojado, al ver tamaña polla, parecía un grifo de flujo…
    
    Me quedé boquiabierta sin saber que hacer… Me decidí… comencé a lamerle el cipote… nada de lentamente… como una loca… comencé por los huevos, comiéndomelos con gusto y luego pasé al obus… apenas me cabía en la boca… era tremendo… el viejo jadeaba y me agarraba del pelo… me tiré un buen rato chupando aquel trozo de hierro, pero mi coño era un volcán y quería ser empalada ya mismo por el “abuelo”, así que me levanté y me tumbé encima de la cama, abriendo al máximo mis piernas. Notaba el calor de mi flujo, escurriéndose de mi coño y resbalando entre mis nalgas. Solo era capaz de articular una palabra:
    
    -¡Fóllame, fóllame, fóllame…!
    
    El abuelete no necesito más; se puso de rodillas, delante de mí, levantó mis piernas y lentamente comenzó a meter su cipote en mi coño, lentamente, muy lentamente. Mi vagina empezaba a recibir al ...
«1234...»