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Mi casera y su sobrina — Cap. 1
Fecha: 19/04/2026, Categorías: Dominación / BDSM Fantasías Eróticas Hetero Autor: Tekato_TS, Fuente: SexoSinTabues30
En mi adolescencia escuchaba la frase: «Tus mejores experiencias las vivirás en la universidad», razón jamás les faltó a aquellos que decían tal frase. Sin dudar, mis mejores experiencias las disfruté como universitario, desde las estudiantiles hasta las amistosas, pasando, como no, por las sexuales. En esa etapa de tu vida, la sociedad ya te considera un adulto y, aquellas fantasías que solo imaginabas en tu mente puberta mientras veías videos porno a escondidas, ahora se podían hacer realidad. Cuando supe que pase el examen de admisión a la universidad, inmediatamente empecé a buscar casa, departamento o cuarto que rentar para empezar mi vida independiente, en una tarde, mientras una tía (Hermana de mi madre) nos visitaba, salió a colación ese tema y ella nos recomendó una amiga suya, que vive en la misma ciudad donde está la universidad. Nos dio su número telefónico, nos pusimos en contacto, nos enseñó la casa y terminamos rentando uno de sus cuartos. María, nombre que le pondré a esta amiga de mi tía, es una mujer divorciada, en aquel momento tenía 41 años, mide 1.72, de piernas largas, piel blanca, cabello castaño (Aunque se lo teñia de rubio en esa época) y largo, labios carnosos, unos pechos de buen tamaño, un trasero de burbuja grande y muslos gruesos. Vivía en una casa de dos pisos y cuatro habitaciones, estaba divorciada desde hacia 3 años debido a que su ex marido, un tipo que tenía 46 años en ese entonces, la había engañado con una compañera de oficina ...
... unos 15 años menor que él. María tiene una condición médica que la hizo estéril, motivo que, cuando ella y su ex supieron, provocó la frustración del ex y su posterior infidelidad. En esa casa, Maria vivía con Elisa, una de sus sobrinas, ella es la única hija de su hermana mayor. Elisa era una mujer de unos 20 años, mide 1.69, igual de piel blanca, pelo castaño pero ondulado, labios carnosos, pechos algo pequeños pero, así como su tía, un gran trasero de burbuja y piernas gruesas. Durante mi primer año en la universidad, vivir con ellas dos fue muy agradable. María me recibió de buena manera, siempre me hacía plática en las tardes, me acompañaba en el almuerzo, me preparaba comida para llevarme a la universidad antes de ella irse a su trabajo, tenía una costumbre de irse, una vez al mes, con Elisa a cenar, costumbre en la cuál me incluyo cuando me uní a ellas. (Aunque se que a Elisa, eso no le gustaba en aquel entonces) También fui de gran ayuda para María, le ayudaba con las compras, a hacer mantenimiento en la casa, cuando necesitaba un mandado pero ella no podía, iba yo en su auto, le ayudaba en la cocina a la hora de hacer la cena y con el aseo. Eso nos hizo muy cercanos ese primer año. María era muy liberal de mente, apesar de su divorcio y el motivo de este, en mis primeros días me hizo el siguiente comentario: — Si quieres traer a tus amiguitas, por mi no hay problema, total, eres hombre y debes disfrutar. Si bien, mi vida sexual ya era activa en aquel ...