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Probando piel: entre tres mejor (2 de 2)
Fecha: 21/04/2026, Categorías: Sexo en Grupo Autor: Caracasperversa, Fuente: CuentoRelatos
Después de darnos un baño los tres juntos, salimos a buscar un sitio para comer y oxigenarnos un poco. Aprovechamos también para comprar un par de botellas de vino y algo para picar más tarde. Así no tendríamos que volver a salir. Regresamos a la habitación casi a las cuatro de la tarde y después de quitarnos la ropa nos acostamos abrazados los tres con la intención de dormir una siesta. y así fue, ya que dormimos más de una hora. El cansancio y la comida nos hizo caer rendidos, sin siquiera arroparnos sobre la cama que antes nos había servido de campo de batalla sexual, en buenos términos. Cuando desperté, estaba con la cabeza sobre el pecho de mi amante, mi cuerpo pegado al suyo y una de mis piernas doblada sobre él. Arianna estaba del otro lado en la misma posición así que casi nos tocábamos. Con un movimiento me acerqué más hasta sentir mi pubis rozando esa piel velluda y caliente. Pude sentir también el olor de su piel mezclado con el de nosotras dos en una combinación perfecta. Con mi mano acaricié el pecho de mi hombre y el rostro de mi amiga, la cual despertó en ese momento. Sin decir una palabra, como sincronizadas, comenzamos a acariciarnos sobre el cuerpo dormido de nuestro amante. caricias suaves, probando piel mientras lo sentíamos a él tan cerca, fundiendo su respiración con la nuestra. Nos incorporamos y besándolo entre las dos en los labios lo despertamos. Estaba preso entre sus dos mujeres y no hizo ningún movimiento para cambiar la ...
... situación. Así que nosotras empezamos a acariciarlo suavemente y a besar cada pedacito de su ser, masajear su cuerpo con los nuestros mientras él con la punta de sus dedos acariciaba nuestras espaldas bajando hasta las nalgas. Cuando chupábamos sus tetillas, su miembro también despertó de su letargo y la humedad abrillantó su punta. Bajé mi mano y tomé con mis dedos un poco de su lubricación divina y con ella pinté los labios de Arianna para luego besarnos y disfrutar su sabor. Mientras comíamos y lamiamos su cuerpo, acariciábamos con nuestras uñas toda su piel sintiéndolo reaccionar. Él no decía nada, solo estaba entregado a la situación. Cuando llegamos al punto más caliente entre sus piernas, primero lo lamimos entre las dos, desde su base hasta la punta, para turnarnos luego a mamarlo divinamente. Mientras una lo hacía, la otra chupaba sus testículos y mordía sus muslos, haciéndolo gemir de placer. Aunque su guevo es grande, me encanta sentirlo llegar hasta mi garganta, sentir que me ahoga y estimularlo con mi lengua y succión. Que rico el guevo de mi macho, todo, su sabor, olor dureza. La sensación de compartirlo y mojarlo entre las dos también me gustó e hizo que me excitara muchísimo. Fue grandioso verlo así entregado a sus hembras, en cierta forma, dominado por ellas. Él es tan alto e imponente que la idea de domarlo, así fuera por unos minutos era deliciosa. Arianna se montó sobre él y yo guie ese miembro perfecto y grande entre sus piernas. Vi con mucha ...