1. Probando piel: entre tres mejor (2 de 2)


    Fecha: 21/04/2026, Categorías: Sexo en Grupo Autor: Caracasperversa, Fuente: CuentoRelatos

    ... excitación como entraba profundamente ensanchando en huequito de su cuca hasta hacerla gemir.
    
    Mientras tanto, yo con una mano estimulaba las bolas de mi macho y con la otra, con un poco de saliva, acariciaba y penetraba el culito de ella.
    
    Ella estaba salvaje, se movía y estallaba en orgasmos cada vez más seguidos y podía ver el sudor de los dos mojando sus cuerpos. El acariciaba y apretaba sus tetas haciéndola gritar. Ahora yo besaba a mi macho con desesperación. Quería sentirlo dentro de mí. Estos cuerpos calientes y el mismo olor a sexo me estaban volviendo loca de ganas y ya mis dedos no eran suficientes para complacerme.
    
    Me monté sobre la cara de mi amante y le pedí que mamara mi cuquita. El subió un poco su cara y con sus labios y su lengua me chupó y lamió hasta acabar divino. Sentía el calor de su boca llenándose de mis líquidos y su lengua no paraba a pesar de mi orgasmo. Llegué rápidamente a la segunda acabada y Arianna me dejó su puesto.
    
    El guevo de mi macho estaba empapado, duro y palpitante, divino. Lo metí en mi boca y lo chupé por un momento para luego cabalgarlo hasta que toco el fondo de mi sexo… mmmm…. que divinidad… me encanta sentirlo así dentro de mí.
    
    Moviendo mis caderas sobre él, me deleitaba mientras los veía besarse y acariciarse. Ella se metía las manos entre las piernas y se estimulaba con movimientos rápidos y él compartía sus manos con las dos en esa carrera loca de placer. Esa sensación divina la aguanté por un par de orgasmos hasta ...
    ... que mi hombre por fin rompió el silencio.
    
    —Bájate linda. Quiero ver a mis putas cogiéndose.
    
    Obedientes y excitadas nos tiramos a su lado en la cama abrazadas y besándonos. Las caricias rodaban por nuestros cuerpos y la sensación de que nos estaban mirando y disfrutando de nosotras lo hacía más rico.
    
    Arianna me comió a besos el cuerpo para luego estacionarse en mi cuquita para darme una mamada deliciosa que me hizo gritar de placer. Esta mujer sabe cómo hacerlo y yo disfruté de la succión de su boca y las lamidas divinas que con fuerza me prodigaba. La humedad y movimientos de su lengua hacían maravillas en mi sexo que palpitaba y se inundaba de placer. La sentí clavar su lengua en mi cuca hasta que entró en buena parte y la movía en círculos.
    
    Me hizo acabar y luego se acostó sobre mi cuerpo y abriendo mis piernas se dio divino a frotar su cuca contra la mía. Sus movimientos rítmicos y lo mojadas que estábamos las dos nos llevó al disfrute total mientras nuestras bocas se comían. Veíamos a nuestro macho tocándose divino mientras nos decía:
    
    —Ummm ¡que rico! Así mis putas divinas, así se hace.
    
    Siguió hablándonos al oído, susurrando ricuras, mientras las dos nos disfrutábamos y finalmente cansadas quedamos las dos boca arriba.
    
    Era mi turno, así que seguí los pasos de mi compañera y me comí su cuerpo sudado, sentía su respiración entrecortada y los latidos rápidos de su corazón. Chupé sus pezones y los mordí para mamar luego sus tetas hasta donde me cabían en ...