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La felatriz (I) - Ariadna
Fecha: 22/04/2026, Categorías: Dominación / BDSM Autor: Violeta, Fuente: TodoRelatos
... práctica con un grupo de jóvenes delicatus, esclavos sexuales seleccionados específicamente para este fin. Hace tiempo que sabias lo que hacía una felatriz, habíais oido historias que compartáis entre las cuatro. Sabias que tenias que introducir el sexo de un varon en tu boca, acariciarlo con tus labios y, lamerlo hasta que descargara todo su nectar. Nunca lo habías visto antes, así que cuando estabas en la intimidad de tu cama, te tocabas imaginando que estabas arrodillada delante del amo y le hacias una felación. Ahogabas los gemidos de tu boca mientras incluso notabas la sensación de sus fluidos deslizándose por tu garganta. No eras la única, en el silencio del dormitorio se oían los inconfundibles sonidos del placer solitario. El amo solía pasar alguna noche por vuestro cuarto, y no tardó en descubrir que estabais preparadas. Al dia siguiente después de la clase de ética, vino a buscarte y te llevo al salón Hoy es el día Ariadna. Sé que cada noche sueñas con ello. No temas, no te haré daño, iremos muy despacio. Desnúdate y arrodíllate sobre el cojín. Tus mejillas se sonrojaron al saber que el amo conocía tu secreto, que te había oído suspirar y gemir mientras te tocabas. Tímidamente le miras y lentamente, deslizas los tirantes que sujetan el vestido sobre tus hombros, y la túnica que te cubre cayó al suelo. El salón está envuelto en un silencio tenso, roto solo por el crepitar de las antorchas que proyectaban sombras danzantes sobre las paredes de mármol. Estás ...
... desnuda, arrodillada sobre el cojín de terciopelo rojo, sientes el fresco aire rozar tu piel, haciendo que un escalofrío recorra tus pechos firmes, de curvas suaves y rosados pezones que se endurecen bajo la mirada de Lucio. Procuras respirar relajadamente, pero la impaciencia te delata y tus tersos muslos tiemblan ligeramente. Entre ellos se cobijan tus manos, que se entrelazan buscando el tesón que empiezas a echar en falta. Tus ojos verdes, buscaban los de tu amo con una mezcla de temor y curiosidad. Él recorre cada milímetro de tu piel con la mirada. No es la primera vez que te ve desnuda, pero nunca habías visto esa expresión en su rostro. Te asusta e inspiras profundamente, procurando recuperar la calma. Vuestras miradas se encuentran, el sonríe y tú recobras la paz. Eres preciosa. Sencillamente perfecta. No sabes como me recuerdas a tu madre. Eres idéntica a ella. Solo debes dejarte llevar y disfrutar. Tienes que dejar que fluya tu sensualidad, y que me des placer mientras disfrutas en tu intimidad. Si lo consigues, podremos empezar tu entrenamiento. Lucio se despojó lentamente de su túnica, revelando un torso bronceado y musculoso, surcado por las marcas del tiempo, pero aún lleno de vigor. Su cabello gris y su barba recortada enmarcaban una sonrisa cálida pero firme. Es hermoso, siempre le has amado, fantaseando con él, primero como niña, luego como adolescente y ahora lo vas a hacer realidad como mujer. Es la primera vez que ves el sexo de un hombre y te atrae. ...