1. El Afrodisíaco (II) ¿Final?


    Fecha: 24/04/2026, Categorías: Infidelidad Autor: Atlas, Fuente: TodoRelatos

    ... de Fernando. La levantó en sus brazos y la llevó a la cama, depositándola suavemente sobre las sábanas. Se unió a ella, sus cuerpos encontrándose en una danza de pasión y entrega. Clara respondió con una intensidad que sorprendió a Fernando, sus manos explorando cada rincón de su cuerpo con un hambre insaciable.
    
    —Te necesito —susurró ella, sus ojos fijos en los de Fernando.
    
    Fernando la besó profundamente, su lengua encontrando la de ella en un beso que prometía más de lo que las palabras podían expresar. Sus cuerpos se movieron juntos, sincronizados en un ritmo que parecía dictado por un instinto primitivo. Fernando besó y mordisqueó su cuello, descendiendo por su pecho hasta tomar un pezón en su boca, succionando suavemente mientras Clara arqueaba la espalda de placer.
    
    Los gemidos de Clara llenaron la habitación, su cuerpo temblando bajo las atenciones de Fernando. Él continuó explorando, besando y lamiendo su camino hacia abajo, hasta llegar a su coño. Clara abrió las piernas con un gemido de anticipación, y Fernando se deleitó en el sabor y la humedad de su esposa. Su lengua se movió con destreza, arrancando gemidos y suspiros de placer de Clara, su cuerpo retorciéndose bajo sus atenciones.
    
    —Oh, Dios, Fernando —jadeó Clara, sus manos enredadas en el cabello de su marido.
    
    Fernando sintió la satisfacción de saber que estaba llevando a su esposa al borde del éxtasis. Continuó, aumentando la intensidad de sus caricias hasta que Clara se desmoronó en un clímax ...
    ... intenso, su cuerpo temblando y sus gritos de placer resonando en la habitación.
    
    Mientras Clara recuperaba el aliento, Fernando se movió hacia arriba, sus cuerpos alineándose una vez más. La miró a los ojos, viendo el amor y la pasión reflejados en ellos.
    
    —Eres tan hermosa —murmuró, besándola suavemente.
    
    Clara lo besó de vuelta, sus manos acariciando su espalda mientras lo guiaba hacia ella.
    
    —Quiero sentirte dentro de mí —susurró.
    
    Fernando no necesitaba más invitación. Se posicionó y la penetró lentamente, ambos dejando escapar gemidos de placer al sentir la conexión íntima. Comenzaron a moverse juntos, un ritmo lento y sensual que pronto se intensificó. Clara envolvió sus piernas alrededor de la cintura de Fernando, alentándolo a ir más profundo.
    
    La pasión y el deseo los consumieron, sus cuerpos moviéndose con una urgencia y necesidad que parecía crecer con cada segundo. Clara no se negó a nada, respondiendo a cada caricia, cada beso, cada embestida con igual fervor. Fernando la tomó en varias posiciones, cada una intensificando el placer de ambos, llevando su pasión a nuevos límites.
    
    Observando la disposición receptiva de su esposa, Fernando decidió dar rienda suelta a una de sus fantasías más anheladas, aquella a la que ella siempre se había negado hasta ese momento. Con cuidado, la giró en la cama, colocando un cojín bajo su abdomen para elevar sus nalgas y crear la posición perfecta. Luego, con esmero, masajeo y lubricó su entrada anal, introduciendo ...
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