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Cogiendo a Gina en el tren
Fecha: 25/04/2026, Categorías: Sexo con Maduras Autor: Karla Hdz, Fuente: TodoRelatos
... esto no está bien, tú eres casado, mejor me voy. >> Yo ya hambriento de ese cuerpo no lo permití, << No pasa nada corazón, nos estamos divirtiendo, no te vayas, mira, relájate, toma otro trago, si no quieres, no pasara nada más, pero no te vayas, aunque tengo unas ganas enormes de follarte, te prometo que, si no quieres, me contendré >>, la tomé de los brazos y escuchó mis palabras. Se tranquilizó un poco, nos sentamos en la camita, << Enserio te gustó mucho >>, me preguntó, << Júzgalo tú misma >>, le dije mientras con una mano marcaba mi polla sobre el pantalón, no es enorme, para que mentir, talvez de tamaño promedio, pero es muy gruesa, ella al ver mi erección, tímidamente puso su mano sobre mi polla, mirándome de nuevo con esa carita de perversa, << ¿Quieres verla? >>, le pregunté, apenas moviendo su cabeza asintiendo, mirándome fijamente, rápido me desabroché el cinturón y el pantalón, lo bajé a mis rodillas, cuando lo saqué de mi trusa ella lo miraba fijamente, << Vamos, si quieres puedes acariciarlo, esta así por ti, mira como lo pusiste >>, ella con esa sonrisa preciosa tomó mi polla, << Wow que gorda esta >>, me dijo mientras empezaba a masturbarme, yo me recargué hacia atrás sobre mis manos, << Deberías probarla, se nota que se te antoja >>, ella me miró con ese rostro angelical y coqueto, se puso de rodillas y tímidamente empezó a comerse mi polla, yo cerraba los ojos cuando su lengua jugaba con mi glande, ella se apartaba cuando escuchaba ruidos, << ...
... Tranquila cariño, nadie nos va a molestar, continúa >>, volvió a meterse mi polla en la boca, sus manos me masturbaban, yo acariciaba su cabeza, sus cabellos rubios entre mis dedos, ella me veía mientras sus labios aprisionaban la punta de mi polla y su lengua la rodeaba, yo jadeante como si me estuviera chupando la vida, << Cariño ya no puedo más >>, tomé sus manos y la levanté conmigo, la abracé y besé su boquita, sentí su cuerpo demasiado delgado, pensando que en cualquier momento se iba a romper. Mis manos bajaron a sus caderas, tratando de bajar sus shorts, ella me miró indecisa, yo ya con la calentura por las nubes la giré y bajé su ropa, dejando su culito desnudo, ella se recargó inclinándose un poco, me puse de rodillas y metí mi cara entre sus nalgas, devorando su coñito que ya estaba bien empapado, ese sabor ácido me puso como un caballo, la incliné un poco más, ella abriendo sus nalgas me invitaba a lamerla, obediente lamí todo ese manjar, sus ingles, su coño, su culo rosita que lamí como perro bebiendo agua, lamía hasta el hueso del coxis y de regreso, ella empezó a gemir, su hermosa piel se erizaba, abrí sus labios y metí un dedo mientras me comía su culo, ella con las piernas juntas se movía lento, metí otro dedo, sus gemidos se intensificaron así como mi lujuria, me levanté sin sacarle los dedos, sujetándola con mi brazo rodeando su cuello, movía mi mano con fuerza, ella gemía, se retorcía y apretaba sus tetas, ya sin poderme resistir la dirigí a la camita, << ...