1. Mis Primeras Experiencias


    Fecha: 26/04/2026, Categorías: Incesto Autor: Cosas01, Fuente: TodoRelatos

    Mi tío siempre fue un enigma para mí. En ese entonces un hombre alto de unos treinta y tantos años, con ojos azul oscuros y melancólicos. Su mirada tenía una fría y sensual pesadez, y su aura tan misteriosa que, en ocasiones, me atraía como una polilla a la luz. Por supuesto, desde muy joven que yo me sentía diferente cuando lo veía, no es que no entendía el porqué de los aleteos en mi estómago, pero siempre busque no darle esa importancia por el simple hecho de que él era mi tío.
    
    Era una calurosa tarde de verano, el sol entraba a raudales por las altas ventanas de mi cuarto. Yo ya tenía dieciocho años, recién acababa de graduarme del colegio y la libertad por las vacaciones de verano, estaba sobre mí. Un día mis padres se habían ido de viaje, y me quedé con él a su cuidado en la casa grande y acogedora de mi familia.
    
    Me cambié de ropa y salí para el living, cuando de pronto escuché como unos gemidos que salían de una habitación al final del pasillo. Intrigada, me dirigí de puntillas hacia la puerta medio cerrada de esa habitación, abriéndola con cuidado, sabiendo que de alguna manera me tropezaría con algo fuera de lo normal. Y asi fue.
    
    Mi tío estaba completamente desnudo mientras yacía en su cama, moviendo la mano hacia arriba y hacia abajo al ritmo. Pude ver la expresión de satisfacción en sus ojos mientras se cerraban concentrados. Atrapado en la mezcla de emociones entre la fascinación y la intriga, no podía apartar la mirada. En lugar de sentir vergüenza por ...
    ... verlo en ese estado, me sentí intrigada por mi descubrimiento.
    
    Pero de pronto veo que el abrió sus ojos casi a punto de cruzarse con los míos. Rápidamente desvié la mirada, me di la vuelta y salí lo más rápida y silenciosa que pude por el pasillo hasta encerrarme en mi cuarto. Mi corazón se aceleró mi mente estaba entremezclada de conmoción, confusión y excitación.
    
    Más llegada la tarde, el incidente de más temprano todavía resonaba en mi mente. No podía quitarme de la cabeza la imagen de mi tío, ni la expresión de placer en su rostro. Dando vueltas en mi cama, suspiré, no dándome cuenta de que estaba insaciablemente excitada. No podía evitarlo, la imagen de como la forma en que su miembro se había movido, los sonidos de placer que él había hecho, llegaron a encender lo más profundo de mí.
    
    Me agaché con mis manos, tocándome a mí misma, estaba húmeda y sensible, y la razón era clara de porqué. Cuando mis dedos se deslizaron en mí, dejé escapar un suave gemido. Pero recapacité en ese instante, no sabia que estaba pasando conmigo, y frente a esta clara confusión, sentí que alguien debía ayudarme a entender de una vez por todas lo que en mi cabeza estaba pasando. Reuniendo el coraje suficiente, decidí llamar a su puerta, mi corazón latía más rápido que nunca.
    
    "Tío, ¿estás ahí dentro?" —pregunté en voz baja.
    
    Mi tío abrió lentamente la puerta, su cuerpo semidesnudo, cubierto por una sencilla bata blanca, se me reveló una vez más. Respiré temblorosamente, mirándolo ...
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