1. Mis Primeras Experiencias


    Fecha: 26/04/2026, Categorías: Incesto Autor: Cosas01, Fuente: TodoRelatos

    ... Podía sentirme palpitando alrededor de mis dedos, mis paredes apretándose y aflojándose. Me había costado levantarme, nunca creí que una sensación tan intensa como esa me dejaría agotada, tanto física como emocionalmente.
    
    Acomodé mis prendas y fui de nuevo a la puerta de mi tío, esperando quizá algo más. Pero su puerta estaba cerrada, lo llamé, pero nunca me contestó. Pensé que debería sentirse culpable por lo que acabamos de hacer, por romper el tabú del incesto, pero yo no podía. Mi cuerpo todavía hormigueaba de placer y mi mente estaba nublada por el deseo.
    
    Decidí irme a mi habitación, pensando en lo que acaba de pasar. Nunca había sentido algo tan intenso como eso, y la idea de poder hacerlo de nuevo me hacía temblar de emoción. Mi corazón latía con fuerza. La culpa y la emoción de lo que había ocurrido apenas unas horas antes me mantuvieron despierta casi toda la noche.
    
    Era de mañana, salí de mi habitación y me dirigí a la cocina. El olor a café recién hecho llenó el vacío, y antes de que me diera cuenta, mi tío estaba parado frente a mí, con una taza humeante en sus manos.
    
    “Buenos días, ¿Dormiste bien? Tus padres llamaron. Me dijeron que a más tardar llegaban hoy por la tarde.” —me dijo con su voz profunda reverberó en el espacio silencioso de esa cocina.
    
    “Está bien tío.” —murmuré—, “y de ser así creo que tenemos que hablar de lo que pasó anoche. Por lo menos antes de que ellos lleguen.”
    
    La intensidad de mis intenciones me obligó a mirarlo a los ojos. ...
    ... Lo veo levantándome una ceja, con sus penetrantes ojos inquebrantables Nunca sentí que mis mejillas se pusieran más rojas en mi vida como en esa mañana.
    
    “Imagino que es por sentir algún otro tipo de curiosidad ¿Verdad?”, —me dijo mientras me miró nuevamente, pero una mirada diabólica en sus ojos.
    
    Tratando de evitar su mirada, yo asentí con la cabeza. Las palabras eran innecesarias.
    
    “Muy bien” —dijo finalmente, colocando la taza sobre el mostrador—. "Pero aquí no".
    
    Vi que la expresión de mi tío cambiaba, hablaba en serio. Se levanta y sale de la cocina para ir a su habitación y yo solo caminé detrás de él. Tan pronto como entré, vi a mi tío sentado en una silla y me invitó a sentarme en la esquina cerca de el en su cama.
    
    "Entonces, ¿de qué quieres hablar?" —Mi tío me pregunto y se inclinó hacia delante, con los brazos apoyados en los muslos.
    
    Sentí un escalofrío que me recorrió la espalda al pensar cómo en la noche anterior, me había llevado al borde del éxtasis, para hacerme caer en picada por el borde.
    
    “Escúchame Lu, lo de anoche nunca debió de haber pasado. Lo sabes, ¿verdad?” — Su voz era baja, casi un susurro. — “Necesito que guardemos esto en secreto Ludmila",
    
    Yo asentí con la cabeza.
    
    "Lo sé, pero sucedió, y no puedo fingir que no sentí nada después de ayer. ¿Crees que está mal sentirse así?", le pregunté, con mi voz apenas por encima de un susurro. — “Tío, quiero que lo hagamos. Al menos solo una vez”.
    
    Yo sabía que estaba mal, pero mi cuerpo ...
«1...345...»