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La vida de un joven gay: Capítulo I
Fecha: 26/04/2026, Categorías: Gays Autor: Jorge, Fuente: TodoRelatos
Hola a todos. Mi nombre es Jorge, aunque todos mis amigos y familia me ha llamado siempre por un extraño motivo Jor, a secas. Tengo intención de colgar una serie de relatos, contando experiencias reales y verídicas al 100%. Actualmente tengo 29 años, pero cuando empecé en el mundillo tenía tan solo 23. En estos 6 años, he perdido la cuenta de los rabos que me he comido, los culos que he lamido y las pollas que me han follado. Pero comenzaré poco a poco, desde el principio. Tengo el objetivo de que esta serie de relatos "ayuden" a personas que empezaron como yo. Hasta los 23 años, siempre había estado con chicas. Estaba muy cómodo con ellas, me atraían y me gustaban sexualmente. Perdí la virginidad a los 17 años, con una chica. Pero todo cambió cuando llegue a la Universidad. Tuve que irme de casa por diferentes motivos y ahí empecé a notar cosas raras. Las famosas fiestas de la Universidad existen realmente, y ves de todo. Yo vi un libertinaje que no había visto hasta entonces. Y el inicio de todo un nombre: Pablo. Pablo era de mi edad, también tenía novia en esa época con la que había tenido la suerte de acabar en la misma universidad. Pablo era mi compañero de habitación en la residencia, y desde el primer momento nos llevamos bastante bien. Siempre tuvimos mucha confianza, desde el principio. Entrábamos a ducharnos, dejábamos la puerta abierta, salíamos en pelotas sin ningún tipo de problema... Y ahí vino mi primera confusión. Me daba cuenta que cada ...
... vez me fijaba más en aquel rabo, no excesivamente grande pero que llamaba la atención por lo gordo y los enormes huevos que colgaban debajo de el. Cada vez me fijaba más en el, y mi mente se hacía cada vez más pajas mentales (y las que no son mentales) porque si, comencé a pajearme pensando únicamente en el vaivén de ese rabo cuando salía de la ducha, o cuando se cambiaba delante de mi. Y lo que me llamaba la atención era lo poco que duraba, fruto de que me excitaba incluso más que cualquier vídeo porno. Hablando de porno, también comencé a ver mucho porno gay. Me ponía a 100 también, ver cómo esos rabos podían reventar de manera tan fácil un culo estrecho y sin estrenar, y como ellos lo gozaban, como gemían... Mi cabeza volaba sola, aunque también tengo que decir que me daba miedo experimentar algo así, por algún extraño motivo me daba miedo, pero al mismo tiempo mucha excitación. Pasaron los meses y un mes antes de terminar el curso, los compañeros de clase organizamos una cena a modo de despedida. Como os podéis imaginar, comimos demasiado y bebimos todavía más. No os engañaré, a mí me encanta la fiesta, y cuando me pongo, me pongo a un nivel exagerado. Total, terminamos en torno a las 9 de la mañana en el jardín exterior de la Facultad, todos bastante perjudicados y decidimos irnos cada uno a sus habitaciones. Cuando llegamos, estaba cachondísimo. No sé si soy el único al que le pasa, pero cuando bebo, en vez de adormilarme, me pone salidisimo. Cuando llegamos a ...