-
La vida de un joven gay: Capítulo I
Fecha: 26/04/2026, Categorías: Gays Autor: Jorge, Fuente: TodoRelatos
... la habitación, Pablo, como de costumbre, se comenzó a quitar la ropa y, estando ya en Junio y haciendo mucho calor, se quedó totalmente en pelotas. En ese momento no me preguntéis que me pasó, pero no disimulé y me quedé con la mirada fija en ese rabo. Pablo no fue ajeno a ésto. Pablo: Jor, qué coño miras tío? Estás bien. Yo: Sisi, muy bien - pero sin quitar todavía la mirada. Pablo: Te gusta lo que ves o qué? No jodas que eres marica y te me vas a declarar jaja. Yo: Puedo mamártela? Si, asimismo, como lo escucháis. Y pese a estar borracho me acuerdo como si fuera voy de la cara de estupefacción de Pablo, pero también se cómo aquello comenzó a coger tamaño. Yo, por mi parte, estaba hasta mojado, era impresionante. Pablo: Jorge pero qué dices tío, no me jodas eh, échate a dormir anda que la llevas buena cabrón. Yo: Y tú estás empalmado, o no te das cuenta? Pablo se tapó rápidamente con un cojín, con la cara bastante roja y con un gesto sorpresivo total sobre lo que estaba pasando en aquella habitación. Yo: Te vas a ir a dormir así. Tío llevo meses mirándote y creo quiero probar. No sé si me va a gustar, a mí también me gustan las chicas, pero estoy hecho en un lío. Y prefiero hacerlo con alguien de confianza y que se que no va a decir nada. Venga va. Pablo: Pero tú estás seguro de esto Jor? Yo: Totalmente, me dejas? Pablo mantenía la misma cara de sorpresa pero se retiró el cojín, mostrando un rabo totalmente empalmado, durísimo, ...
... gordísimo. Estaba empezando a sudar, yo creo que de los nervios que le estaban entrando por el cuerpo. Entonces me comencé a quitar la ropa. Yo no me quejo del rabo que calzo (unos 17 cm, gordita y dos buenos huevos puestos también). Cuando me quite el calzoncillo, Pablo me miró fijamente. Pablo: Joder cabrón, le das con eso a algo y lo partes, vas cachondísimo. Yo: Ya te digo - comencé a gatear por el suelo hasta quedarme frente a frente a ese rabo. Empecé a notar ese clásico olor que todos los lectores conocen. Esa mezcla a salado, un poco de sudor, y el propio olor del cuerpo de un hombre. Esa mezcla a la que hoy día soy totalmente adicto. No me lo pensé dos veces la verdad, y metí un lametazo desde la base del rabo hasta el glande. Noté un escalofrío en Pablo. Comencé a meterme el glande en la boca, y mientras le tenía dentro, iba jugando con mi lengua. Pablo: Tío, qué cojones. Dios, sigue. Tú: Te gusta eh? - aumentando el ritmo y metiéndome cada vez más rabo en la boca. Llegó un punto que casi conseguía tener el rabo completo en la garganta, e insistía tragando y tragando cada vez más, hasta que lo conseguí. Tenía la nariz en la tripa de Pablo, y comencé a tener las famosas arcadas. Pablo aprovechó esa situación para comenzar a follarme la boca. Las arcadas aumentaron y pronto me quedé sin casi aire y tuve que sacarme ese rabazo de golpe. Pablo: Dios tío, dios. Ven - y me besó. Me besó de una manera muy cerda, escupiéndome en la boca y cogiéndome ...