1. Mi madre es la puta de un macarra V


    Fecha: 27/04/2026, Categorías: Incesto Autor: Peter28, Fuente: TodoRelatos

    Mi madre es la puta de una macarra V.
    
    Isabel se paseaba por la casa como una sombra inquieta. Llevaba todo el día con un cosquilleo en el estómago, la mezcla de culpa y deseo que desde hacía semanas la mantenía en vilo. Revisó por quinta vez la aplicación en su teléfono: allí estaba el puntito azul de Mauricio, inmóvil en Valencia. La certeza la tranquilizó, aunque su corazón latía con violencia, como si temiera que en cualquier momento aquel puntito pudiera moverse hacia Madrid.
    
    Decidida, marcó el número de su hijo. La voz de Mauricio tardó un par de segundos en contestar.
    
    —¿Mamá?
    
    —Sí, cariño, solo quería escucharte antes de dormir. ¿Cómo estás? —dijo ella, fingiendo una calma que no sentía.
    
    Mauricio estaba sentado en un banco por fuera de la estación de Valencia. El murmullo de viajeros nocturnos resonaba alrededor. Cloe, apoyada en su hombro, lo miraba con una sonrisa serena, pero él se mantenía tenso.
    
    —Todo tranquilo. Hemos cenado algo ligero y creo que nos vamos a dormir temprano.
    
    —Me alegra. Yo también me voy a acostar ya. Ha sido un día largo. Descansa, hijo —dijo Isabel, cuidando cada palabra, como si estuviera tejiendo una manta de aparente normalidad.
    
    —Tú también, mamá.
    
    Colgaron. Isabel dejó el móvil cargando sobre la mesilla, boca arriba, para que pareciera natural. Respiró hondo y se observó en el espejo. La Isabel madre, responsable, desapareció ante sus ojos. La que se reflejaba era otra: con el vestido negro que había elegido, ...
    ... con un maquillaje discreto pero intenso, y un brillo de peligro en la mirada.
    
    El timbre vibró en su mano cuando encendió el segundo teléfono, aquel que había comprado a escondidas. Marcó el número de Fabián y la voz de él apareció, cargada de entusiasmo:
    
    —¿Ya está?
    
    —Sí —contestó ella, con un hilo de voz que pronto se transformó en risa nerviosa—. Ven por mí.
    
    Mientras tanto, en Valencia, Mauricio miraba la pantalla de su propio teléfono. El puntito azul de su madre se mantenía inmóvil en la casa de Madrid. Todo parecía en orden. Y sin embargo, algo en su interior le decía lo contrario. Cloe notó su expresión.
    
    —¿Otra vez la aplicación? —preguntó con un deje de fastidio.
    
    Él asintió sin hablar. La mirada fija en el móvil lo delataba.
    
    —Mauri, esto no es sano. No puedes vivir así, vigilando cada movimiento de tu madre.
    
    —Si vieras lo que vi, si supieras lo que sé, me entenderías —respondió con voz baja, cortante.
    
    Ella suspiró. Lo abrazó, intentando devolverle algo de paz. El altavoz de la estación anunció la salida del tren nocturno. Ambos subieron, arrastrando sus maletas. Isabel, en Madrid, cerraba la puerta de su casa y subía al coche de Fabián. Dos mundos distintos comenzaban a moverse hacia un choque inevitable.
    
    El motor rugió cuando detuvo el coche frente a la acera. Isabel abrazó sin pensarlo, como si llevara días conteniendo ese impulso. Él la recibió con una sonrisa de satisfacción.
    
    —Tres semanas… ¿sabes lo que es esperar tanto?
    
    Ella no ...
«1234...7»