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El Calentamiento
Fecha: 28/04/2026, Categorías: Hetero Autor: Ericl, Fuente: SexoSinTabues30
... jóvenes, a veces casi igual que ahora. En algunas fotos estaban con otros adultos. En otras, apenas visibles entre sombras. Había una imagen particularmente inquietante: un grupo de chicos, todos desnudos, de pie frente a una cabaña parecida a la actual. En otra imagen, tomada claramente sin que los jóvenes se dieran cuenta, un muchacho sentado en una piedra, mientras una mujer parecía estar practicándole sexo oral. La fecha: hace cuatro años. Frankie volvió a mirar la primera foto, donde Selene posaba al lado de Tyson, ambos sonrientes. Detrás de ellos, la misma mujer del árbol quemado. Las notas hablaban de “protocolos”, de “incidentes pasados”, de “silencios necesarios para proteger a los nuevos”. Hablaban de un juego que no siempre fue solo un juego. De chicos que comenzaron a comportarse extraño… o que simplemente desaparecieron del torneo sin más explicación. Frankie cerró el sobre con rapidez. Lo escondió entre su ropa. Tenía muchas preguntas y apenas empezaban a formarse. Pero una cosa era clara: esto no era solo baloncesto. Y él no estaba ahí por casualidad. Después del almuerzo, Tyson llamó a todos los chicos al claro junto a la cancha improvisada. —¡Pongan atención, ineptos! —rugió—. A partir de hoy, vamos a hacer esto un poco más… profesional. Así que les presento a la nueva asistente técnica. Algunos ya la conocen. Para los que no, se llama Selene. Y sí, puede que les grite más que yo. Vayan acostumbrándose. Frankie sintió que se le ...
... encogía el estómago. Selene salió de la cabaña con una carpeta en la mano y una gorra mal puesta. Sonreía, pero sus ojos escaneaban al grupo como quien repasa fichas de ajedrez. Durante el entrenamiento, Frankie no dejaba de observarla. Sus gestos, sus miradas a Tyson, los momentos en que se alejaba a tomar notas en su libreta. Al final de la jornada, la abordó mientras revisaba botellas de agua junto al alijo de equipo. —Necesito hablar contigo —dijo él, con firmeza. Selene ni se inmutó. —Eso suena como algo que podrías haber dicho después de ducharte —respondió sin mirarlo. —¿Podemos ir a algún lugar más privado? —añadió Frankie, bajando un poco la voz. Selene lo miró, con esa expresión suya que parecía leer más de lo que decía. —Sí. Acompáñame. Lo condujo por la parte trasera de la cabaña, cruzaron un pasillo estrecho y llegaron a una puerta con cerradura antigua. Selene sacó una llave de su bolsillo y la abrió con cuidado. Era una pequeña oficina con una ventana angosta, una lámpara de escritorio, archivadores metálicos y una silla plegable. —Aquí podemos hablar —dijo, cerrando la puerta tras ellos. Frankie se sentó sin que se lo pidieran. Sacó el sobre con lentitud y lo colocó sobre la mesa. —Tengo esto —le soltó. Selene sí lo miró entonces. Breve. Directo. Como si ya supiera lo que venía. —¿Lo abriste? Frankie asintió. —¿Por qué estás en todas esas fotos? ¿Por qué Tyson también? ¿Qué pasó en esos campamentos? ¿Qué les pasó a esos ...