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Mi mujer y mi vecino cogen, eso me parte el alma (1/2)
Fecha: 29/04/2026, Categorías: Infidelidad Autor: suruminga, Fuente: CuentoRelatos
-“Rafa, mi amor, acordate que esta noche tenemos reunión”. -“Sí querida, no me olvidé, lo que no recuerdo es dónde nos toca”. -“Es en la casa de María”. Tres matrimonios tenemos una amistad de varios años, aunque las mujeres nos llevan ventaja pues la relación entre ellas viene de la facultad y nosotros nos agregamos al emparejarnos. María, casada con Marcelo, Claudia con Carlos y yo Rafael con Fernanda, todos hemos cumplido los treinta y todavía no llegamos a los cuarenta. La relación de amistad de las damas está reforzada porque también comparten actividad laboral; tienen un estudio de traducción y son muy buenas en lo suyo por lo cual clientes no le faltan. Escritos en el soporte que sea o verbal y simultánea, afrontan la tarea con excelencia; el fuerte de las tres es el inglés y a poco de empezar vieron que convenía diversificar algo para ampliar la oferta y esa ampliación era incorporar otro idioma cada una por lo cual, a elección, aprendieron francés, italiano y alemán. Los varones teníamos actividades que nos permitían un buen pasar y lo mejor era que nos podíamos relacionar agradablemente pues en lo importante, en lo sustancial, no existía disenso y eso permitía aceptar de buen grado las naturales diferencias. En el edificio donde vivimos hay tres departamentos por piso, cada uno con diferentes comodidades, el más grande es de cuatro dormitorios y todos los espacios muy amplios con buena luminosidad, el que le sigue tiene dos dormitorios y un poco ...
... menor amplitud, y por último el más chico que tiene un dormitorio con un estar que también oficia de cocina-comedor, por supuesto que para un soltero es más que suficiente. Nosotros ocupamos el mediano y durante algunos meses los otros permanecieron libres pues el matrimonio de edad que habitaba el grande se cambió a uno más reducido y acorde a ellos dos, que ya estaban solos pues los hijos habían formado su propia familia y vivían en otro lado. Nos dimos cuenta que a corto plazo iba a ser nuevamente habitado cuando llegó una mudanza y empezó a descargar. Al nuevo lo conocimos por pura coincidencia al encontrarnos en el palier, nosotros llegando y él saliendo. -“Parece que somos vecinos, yo soy Rubén y hace pocos días que ocupo el departamento”. -“Hola, un gusto, mi señora es Fernanda y yo Rafael, ¿sos nuevo en la ciudad?” -“Sí, me trasladaron en la multinacional donde soy gerente de área y aproveché la oportunidad de que esta propiedad se ofrecía a buen precio y la compré, espacio me sobra porque soy soltero”. -“Bienvenido, espero que la pases bien”. -“Gracias, hasta luego”. El recién llegado es un tipo de nuestra edad, buena pinta y de porte cuidadoso, su vestimenta se nota de buena calidad, luce un reloj de marca, y en la otra muñeca lleva una pulsera dorada igual de gruesa que la cadena colgada en el cuello. -“Qué te pareció el nuevo vecino, Rafa?” -“En general bien, pero hay algo que me hace ruido”. -“Típico de los hombres, ante un ejemplar ...