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Mi mujer y mi vecino cogen, eso me parte el alma (1/2)
Fecha: 29/04/2026, Categorías: Infidelidad Autor: suruminga, Fuente: CuentoRelatos
... en nombre de la mujer, y eso de manera tajante; en resumen, si no querés tener un problema te sugiero que, ante la mínima insinuación digas «no» y me avises de inmediato”. -“No te preocupes que seguro voy a saber gestionar cualquier avance”. -“Te ofrezco mi ayuda porque mi matrimonio vale mucho, y la historia es testigo de magníficas fortificaciones que sucumbieron a un perseverante asedio sin necesidad de ataque”. Llegado el día, la traducción simultánea fue realizada por María y, a la noche, concurrió también Fernanda; en el momento de ir a una discoteca terminó la tarea de la primera comenzando la actividad de mi señora. Eran las dos y media de la madrugada cuando escuché la llegada del ascensor y luego la puerta corrediza cerrarse; pensé que era mi esposa, pero al demorarse la apertura de nuestro ingreso me levanté a ver por la mirilla; era ella hablando en voz baja con Rubén que la tenía tomada de la cintura, al parecer tratando de que aceptara entrar a su departamento pues ella negaba con la cabeza y parecía decir «no, es tarde», lo que no impedía ser besada, estrujadas sus tetas y acariciada en la entrepierna; que se encontraba al borde de la claudicación era evidente porque una mano la tenía dentro de la bragueta del macho y la movía con ganas. Cuando el miembro hizo su aparición de la mano de mi mujer y él le hacía bajar la cabeza en esa dirección, metiendo la llave en la cerradura hice como que abría la puerta, pero la saqué, la desesperación de ...
... ambos se manifestó de manera diferente; él la soltó como si quemara, abrió la puerta de su vivienda, entró y cerró; ella arregló su aspecto como pudo y lentamente caminó hacia nuestro departamento; yo satisfecho de haberles arruinado el encuentro me volví a la cama con el corazón tristísimo y lleno de bronca; ahí el entendimiento, seguramente por un milagro, trabajó al margen de los sentimientos y planeó el comienzo de la venganza, para lo cual hice un esfuerzo de imaginación y movimiento de mano para recibirla con la pija bien parada y dura. Cuando llegó al dormitorio me encontró recostado sobre un almohadón mirando un canal deportivo. -“Hola querido, qué raro encontrarte despierto a esta hora”. Su frase tenía la entonación de quien no goza de tranquilidad, como esperando una contestación desagradable, algo comprobable, pues no se acercó a darme el beso habitual cuando nos reencontrábamos, sino que siguió camino al baño. Cuando volvió lo hizo con el camisón largo colocado y se metió a la cama dándome la espalda. -“Querida, estuve mirando una porno, así que estoy con ganas”. -“Semejante porquería, que además de ordinaria seguramente es barata, pues no se les cae una idea y donde todo se reduce a desnudez, chupar y meter”. -“Esta vez tenía cierta línea argumental, una casada se lía con un conocido en la discoteca, bailan y franelean, pero ahí no podían avanzar y ella ya tenía que regresar; él se ofrece para acompañarla y en el palier la tenía a punto caramelo ...