1. Economista y prosti: Con papá, al regreso de vacaciones


    Fecha: 30/04/2026, Categorías: Incesto Autor: Dessert3, Fuente: CuentoRelatos

    ¡Hola lectores!
    
    Después de mis vacaciones, que terminaron el 7 de junio, me reintegré con alegría y bien descansada (pese a que tuve que atender algunos compromisos, como ya saben) a mis dos actividades principales, putifina y asesora en economía. Dos actividades bien diferentes por cierto.
    
    ¡Pueden imaginar cómo me esperaban mis clientes de sexo! ¡Casi no me han dejado días ni horas libres!
    
    Pero a partir de ahora, ya al día con mis relatos de lo que sucedió en vacaciones, paso a contarles las novedades:
    
    —Sin dudarlo, me estoy dedicando, (con mucho tacto y poco a poco) a conquistar a mi amiga de siempre, Maca, la más liberal de mis dos amigas de la Universidad con las cuales pasé tres días en Colonia del Sacramento.
    
    La llegué a ver por instantes desnuda (y ella a mi) cuando salíamos de ducharnos. Ya saben que la otra amiga es mucho más tímida.
    
    Y verla desnuda me despertó ganas de estar con ella, recordando lo bien que lo he pasado con Mary, y decidí tratar de conquistarla, sin apuro excesivo. Por cierto, lo comenté con Tommy, que estuvo totalmente de acuerdo, y, sabiendo que es casada, y conociendo a los dos, me dijo “y si quieren intercambio lo hacemos, además de lo que salga entre ustedes dos”.
    
    Aproveché que nos habíamos reencontrado en ese viaje de chicas, y con cualquier pretexto la invité a visitarme en la oficina, diciendo que otro día invitaré a mi otra amiga de la Uni.
    
    Luego de eso, que por cierto le extraño la existencia de dos dormitorios ...
    ... (“por si nos quedamos a dormir con Tommy e invitamos a alguien”, ja ja) nos hemos encontrado un par de veces en el Mall preferido de ambas, a tomar café o té en nuestro lugar querido de nombre francés. He tratado, y hasta ahora logrado, ir avanzando, pasando del tradicional saludo del beso de mejillas, que en realidad no es beso, hasta darle un pequeño beso en la mejilla, o cuando quiero enfatizar algo en la conversación tomarle una mano, dejando la mía un poquito más del tiempo imprescindible.
    
    Por cierto, nada la ha molestado, y voy llevando las conversaciones hacia temas un tanto pícaros o dejando confidencias.
    
    Los mantendré al tanto si logro progresar (o concretar, ojalá).
    
    —Durante las vacaciones, cuando ya Tommy trabajaba y yo descansaba, mientras almorzábamos un sábado, en un restaurante de Punta Carretas, intercambiando impresiones de cómo ha sido este último año y medio como putifina, me preguntó por nuevas ideas o deseos que pudiera tener.
    
    Dudé un segundo, pero me ha dado tanto apoyo en todo este tiempo, que con sinceridad le dije de un nuevo deseo:
    
    —¿Sabes? Siempre me quedó el deseo de que realmente me entregaras a algún hombre. ¿Recuerdas que por discreción fui yo la que hablé a solas con Ricardo y que la primera vez salí sola con él a un telo?
    
    —Lo recuerdo, no podría olvidarlo, te hizo muy feliz eso, y lo que siguió después.
    
    —Pues en el correr del tiempo, me han venido deseos de que me entregues, completamente de sorpresa, o casi, a algún otro ...
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