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Economista y prosti: Con papá, al regreso de vacaciones
Fecha: 30/04/2026, Categorías: Incesto Autor: Dessert3, Fuente: CuentoRelatos
... que me cojas. Y mis tetas se arrimaron a su boca. Se puso a chuparlas como un bebé. Lo dejé hacer, lo empujé sobre la cama y me subí a él, le ofrecí nuevamente te las tetas y mi collar caía sobre su cara mientras me las lamía y chupaba. —Me la voy a clavar papá, acaba tranquilo, ya habrá tiempo de más. —Si sí, ¡no aguanto más! Y lentamente volví a disfrutar del miembro de mi papá, caliente, lubricado él y lubricada yo, entró toda, hasta que realmente me senté sobre él. Comencé a subir y bajar, a veces me detenía y le daba las tetas a chupar o jugaba con mi collar de perlas en su cara. Él me acariciaba las nalgas o el clítoris, pero no llegué a acabar, se me adelantó a los pocos minutos y sentí como me llenaba la matriz. Tibio, seguramente espeso y obviamente abundante su semen se derramó en mí. Tan excitante como siempre, eufórica de recibir la esencia de mi padre en mí. Sentía sus chorros, vi su cara contraerse al acabar, y aflojarse en una sonrisa mientras me decía —¡Gracias hija! —¡Que goce papi! ¡Me gusta tanto! ¡te deseo! Me preparé para algo que había pensado en mientras lo montaba. Apoyada en mis rodillas, puse una mano entre mis piernas mientras levantaba el cuerpo y la verga se salía de mí. Al momento, aquella acabada desesperada de deseo y abundante, se escurrió hacia la palma de mi mano puesta bajo la concha. Recogí todo, lo miré fijo a los ojos y me llevé la mano a la boca. Lo saboreé antes de tragarlo… —Te adoro hija, sos mi putita para ...
... siempre, siempre te llenaré de leche. No respondí, simplemente recogí nuevamente algo de líquido que me había escurrido, lo froté en mis tetas y se las di a chupar. Lo hizo con fruición. Recostados frente a frente, descansamos. No paraba de mirarlo y quererlo. Su cuerpo típico de 50+, su torso velludo su cara con algunas arrugas y su cabello con islas grisáceas. Y su verga, sobre todo su verga. Recostado de frente a mí sobre su lado derecho, hacia la derecha caía su pija sin erección, nada larga, un poquito gruesa, el prepucio cubriendo el glande, dejando un agujero al frente donde se veían restos de semen. Un padre en reposo, después de acabar dentro de su hija. Lo besé, le acariciaba la pija, me sobaba las tetas. Y cuando vi un atisbo de nueva erección, me puse a chupársela. Esta vez a fondo, con masturbación adicional. En 69 para que a su vez él me preparara. Y llegó el momento. Se tiró encima de mí y comenzamos a frotar nuestros cuerpos. ¡Como se disfruta ese frotamiento incestuoso! (¿a quién le importa?). Su verga ya erecta buscaba mi raja, yo lo buscaba a él y sentí que me la metía. Esta vez no hubo eyaculación rápida ni nada de eso. Me cogió con las mismas ganas pero sin urgencia. Acabé, vaya si acabé, temblando y gimiendo, y él seguía en su vaivén hasta que llegó al final. Sentí claramente los cuatro chorros con los que me obsequió. Mi concha se contrajo sobre su pija y quedamos así, él sobre mí un rato. Finalmente de nuevo se la chupé hasta limpiarla, me ...