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Sali del infierno y conocí el cielo (2/2)
Fecha: 30/04/2026, Categorías: Incesto Autor: Blue Planet, Fuente: CuentoRelatos
... cuando se abrió la puerta toda aparición de sueño se esfumó. Mi tía salió completamente desnuda, era hermosa. Su físico era delgado pero no se veía mal, sus pechos eran pequeños pero firmes y traía su conchita depilada era una verdadera muñeca de porcelana frente a mi, instintivamente saque mi pene y me prepare para el sexo oral, pero ella soltó una risita. —Gabi, quítate todo, hoy como regalo te voy a dar algo que llevas tiempo deseando Rápidamente se esfumó toda mi ropa y quede desnudo mientras mi tía se estiraba a mi lado, rápidamente nos acercamos y nos abrazamos, este momento de intimidad fue la respuesta a el cariño que nos teníamos, nos cuerpos desnudos tocándose lograron que mi pene casi doliera de lo erecto y la piel de mi tía se erizo haciendo que sus pezones se pusieran duros, y aunque parezca mentira nos dimos nuestro primer beso. Fue el primer beso de mi vida, no sé como lo hice pero me hice adicto y no quería soltar los labios de ella, sin poner resistencia mi tía se dejaba ser, mis manos estaban en su pecho y en su trasero tocando todo a mi gusto, saliendo un poco de mi intensidad ella se acerca a mi oído y me susurra —¿Qué quieres hacer? —Deseo comerte —Cómeme soy tuya… Tumbada sobre su espalda me puse sobre ella y me fui directo entre sus piernas abiertas, me metí a besar sus muslos primero, iba acercándome a mi meta centímetro a centímetro con mis besos, pero al ver su rostro se cruza en mi vista esas tetas que tantas noches bese, ...
... sin pensarlo subí comencé a hacer mía con pasión esos ricos pezones, sentía mi pene rozando con su conchita y poco a poco íbamos humedeciendo nuestros cuerpos, mi tía me miraba con una cara de placer que nunca le había visto, era una mujer en celo. Moviendo sus caderas mientras yo me daba un festín con sus pechos y cuello, mi pene quedo en la entrada de su conchita, con otro movimiento de ella toda l apunta ya había entrado, mirándonos a los ojos ella entrelaza sus brazos por mi cuello y me jala hacia su boca, mientras nos comíamos la boca yo empujé todo lo que faltaba de mi pene hasta el fondo de ella, con un gemido que recibí a un centímetro de mi oído, comencé a meterla. La habitación se llenó de nuestros gemidos y no pude controlarme y comencé desenfrenadamente a meterla y sacarla, cada gemido que le producía con mis estocadas me daba más energía para meterla más profundo posible, podía sentir cómo las paredes de su conchita apretaban mi pene, en un momento los dos comenzamos a gritar, no sabría decir quien soltó más, pero la vagina de mi tía chorreaba como grifo. Me sentía cansado y con un leve dolor en mi muñeca derecha pero no importaba nada, estirándome sobre mi espalda me puse junto a ella, mi tía se limpió un poco y luego apoyó su cabeza en mi pecho, así avanzamos a una nueva fase de nuestra relación, pero aún me faltaba algo que quería. Sin darnos cuenta nos dormimos en la misma posición, por lo que con cuidado retiré a mi tía sobre mí, y fui al baño por ...