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De Niña a Hotwife (2): Las Siluetas de mis Padres.
Fecha: 01/05/2026, Categorías: Dominación / BDSM Incesto Masturbación Autor: VeronicaHtWife, Fuente: SexoSinTabues30
Hola a todos, espero hayan disfrutado de mi relato anterior, veo que tuvo muchos interesados, por eso me decidí a contarles una siguiente parte, disfrutenlo mucho. Si recibo mucho apoyo y comentarios les traeré la siguiente parte más rápido, entre más morbosos mejor, deseo complacerme al leerlos y saber lo que piensan de mis experiencias de jovencita. Gracias por leerme. Relato anterior: https://sexosintabues30.com/relatos-eroticos/dominacion-hombres/de-nina-a-hotwife-1-ruidos-en-el-cuarto-de-mis-padres/ Como niña curiosa que soy, no pasó mucho tiempo hasta que mi personalidad aventurera me diera el valor de explorar aquellas noches de pasión que tenían a mis madres aullando de lujuria. De tantas veces que repitieron el patrón, tenía en mente el calendario y las señales que indicaban que su idilio sucedería, especialmente, el hecho de que mandaban a dormir a mi hermano y a mí temprano, junto con las “duchas especiales” de mi mamá que parecían ser mucho más minuciosa esas ocasiones. LLegó la hora de la verdad, y mi cuerpo no dejaba de temblar por el miedo de ser atrapada, pero mi necesidad de saber más era superior, armada solo con mi camisón rosa de Mimi, mis pantys azules y mucha intriga, salí de mi cuarto intentando hacer la menor cantidad de ruido posible, ya que dejé la puerta algo abierta para esa ocasión, aunque con los sonidos de mis padres sería difícil distinguir algo. Fuí a gatas hasta la entrada de su recamara, por suerte no estaba lejos, ya que teníamos ...
... cuartos conjuntos, y para mi sorpresa y fortuna, su puerta estaba ligeramente abierta, por lo que mi misión se volvió mucho más accesible. Me moví con todo el sigilo que mi cuerpo infantil me permitió, hasta llegar a la pequeña abertura de sus aposentos, desde el pasillo pude distinguir los sonidos noctámbulos a los que ya me había acostumbrado, pero ahora eran más claros, por lo que pude notar lo fuertes que eran sus gemidos y gruñidos, y ante mí, una escena que jamás olvidaré. El cuarto estaba oscuro pero había una silueta que era distinguible gracias a la lámpara de la calle y la televisión encendida, a pesar de la espesa noche y que la luz del televisor cambiaba la iluminación de ese lugar, logré vislumbrar a mi madre, con su hermoso cuerpo curvilíneo, de rodillas y saltando sobre la cama con ritmo apasionado y muy efusivo, sus senos se contoneaban con desenfreno, casi con un aura hipnotizante que me hizo tener un pensamiento relámpago, pues esos lecheros fueron los mismos que me alimentaron cuando era más pequeña, y ahora exudaban gotas de perversión que, debo admitir, me hicieron desear volver a poner mi boca en ellos. A pesar de esa maravillosa vista, no alcanzaba a distinguir qué tenía debajo de ella, ya que su culo enorme no parecía tocar el colchón, por lo que decidí meter un poco más mi cabeza en su habitación, por suerte ella estaba dando la espalda a la puerta, lo que me permitió ser más atrevida en esa ocasión. Nunca me imaginé lo que mis ojos inocentes ...