1. De Niña a Hotwife (2): Las Siluetas de mis Padres.


    Fecha: 01/05/2026, Categorías: Dominación / BDSM Incesto Masturbación Autor: VeronicaHtWife, Fuente: SexoSinTabues30

    ... incluso, al digerir este concepto, me dió cierta ternura al verlos tan amorosos luego de que tenían acción entre ellos. Pero esos pensamientos fueron interrumpidos cuando había noches en las que no me explicaba como los gritos de mi madre no despertaban a mi hermano, ya que, al asomarme brevemente, podía ver a mi padre acostado de lado con mi madre dándole la espalda, en lo que ahora sé que era la posición de “Cucharita”, pero todo ese amor parecía ser reemplazado por desprecio y salvajismo, notorio en las palabras de mi madre.
    
    Mamá: -Para por favor, yaaaaa, yaaaaa, no, ya no… no… quiero…- Decía entre lágrimas y sollozos.
    
    Papá: -¡Cállate! Esto es… lo que te… mereces… Por ¡Puta!- Sus embestidas cortaban su discurso, que estaba cargado de intenciones genuinas para provocarle dolor.
    
    Para una joven que apenas había pasado su primera década de vida, esas palabras eran el enigma más grande
    
    -Si se aman tanto ¿Cómo es que ella le permite hacer eso?- Dije para mis adentros.
    
    Con el tiempo, llegué a la conclusión de que sus gritos eran provocados por un sexo anal tan fuerte y rudo que estaban desgarrando a mi madre, sufriendo la cólera y lujuria de su esposo en su interior y que seguramente la dejaban lastimada en un nivel que no podía ni imaginar. El miedo volvió a emerger en esos momentos, un tétrico sentimiento de peligro hacia mi padre me inundaba y solo quería que mi madre escapara de esa tortura, pero, en vez de escuchar una respuesta negativa de mi mamá, sus ...
    ... palabras me dejaron aun más atónita.
    
    Mamá: -Entonces, mejor… apurate…- Alcanzó a decir con una voz más decidida pero aún con rastros de dolor en su pronunciación.
    
    El movimiento bestial de mi papá duró unos cuantos minutos más, sacandole lágrimas a mi mami que eran notorias en su lamento, hasta que él dejó de moverse, dando fin a su éxtasis.
    
    Mamá: -¡Ya quítate, por favor!- Aunque no lo dijo gritando, su orden fue atendida por su esposo, quien se hizo a un lado, pues el tono de mi mamá era firme y no estaba de humor para soportarlo.
    
    Mi piel se erizó y mi sangre se puso helada cuando percibí que mi padre saldría del cuarto para ir al baño, y como si de un gato se tratara, salí lo más rápido que pude hasta mi habitación para ocultarme. No sé cómo es que se me ocurrió, pero quise saciar un poco más mi curiosidad esa noche, y me quedé casi al raz del suelo dentro de mi cuarto, pero con la puerta ligeramente abierta, esperando el momento en que mi papá fuera al baño, y entonces se me reveló aquello que le daba a mi mamá placer y dolor por partida doble; el miembro semi-erecto de mi papi pasó por un momento frente a mi cuarto y pude ver su forma, como si de un flash se tratase, capturé en mi memoria los pocos detalles que pude alcanzar a distinguir, desde su forma carnosa que perdía poco a poco su dureza, rodeada de muchos vellos hasta sus huevos que eran bastante grandes a mi parecer (Años después, llegó a mi mente la duda de como serían cuando estaban llenos de esperma) luego ...