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Otra historia
Fecha: 02/05/2026, Categorías: Transexuales Autor: lceman, Fuente: CuentoRelatos
Después de que mi marido haya contado su parte de la historia con Claudia me he decidido a escribir otra parte más de nuestras eróticas aventuras. Tras bastante tiempo dándome el coñazo para que nos montáramos otro trío con Claudia en Barcelona y después de no haber accedido a ello me decidí a prepararle una sorpresa. Aprovechando la visita que tuve que hacerle a una amiga que había sido hospitalizada en Gerona a causa de un accidente, nada grave por cierto pero si muy aparatoso, me las ingenié para pasar por Barcelona y quedar con Claudia, tras nuestro encuentro el año pasado nos intercambiamos los teléfonos pero no nos habíamos hablado desde entonces, quedé con ella en un disco-bar muy famoso y tras alojarme en un hotelito de la Barceloneta me fui a su encuentro. Llegué bastante pronto y ella todavía no había llegado al local y el ambiente empezaba a estar caldeado, muy pronto me di cuenta que el ambiente era “ambiente” de verdad, las parejas de chicos y chicas eran muy evidentes y tomando mi primer Martini estaba cuando una preciosa chica se me acercó y me invitó a otra copa, era bastante joven e iba muy sexy, falda cortita, un top muy ajustado y brillante que resaltaba sus grandes tetas, y una carita de ángel deliciosa, yo desde nuestra aventura con Claudia veía a las mujeres de diferente manera y llegué incluso a reconocer cierta bisexualidad, Intenté negarme a la invitación, pero ella era muy insistente y ante la tardanza de Claudia al final ...
... acepté. Sara, que así se llamaba se sentó en el taburete junto a mí y comenzamos a hablar, me preguntó si venía mucho por allí, y tras varios minutos de banal conversación me preguntó si estaba casada señalándome el anillo y que si había cambiado de acera, en tono gracioso, yo le dije que no, que estaba esperando a una amiga y que era muy feliz en mi matrimonio. Sara se extrañó un poco pero siguió con la conversación directa al grano preguntándome si lo había hecho con alguna chica alguna vez, yo me sonreí ante el descaro de esta cría a la que seguramente le pasaba quince años, y le contesté que se podía decir que si… Justo entonces apareció Claudia, espectacular, impresionante, Sara y yo la miramos con la boca abierta, el ajustadísimo vestido corto que llevaba se ajustaba como un guante a su cuerpo resaltando sus curvas, Claudia me dio dos sonoros besos y un fuerte abrazo, le presenté a Sara, la cual una vez la presenté hizo ademán de irse y dejarnos solas pero Claudia, reaccionado antes que yo la agarró del brazo y le dijo que no se tenía porque ir que estábamos entre amigas y podíamos cenar las tres juntas, Sara aceptó encantada, pedimos otro Martini y nos pusimos a hablar de todo un poco, hasta la hora de cenar en un restaurante cercano. La cena fue de lo más distendida, reímos y hablamos sin parar, parecía como si nos conociéramos de toda la vida, incluso Sara se compenetró con nosotras enseguida. Le comenté a Claudia que quería darle a mi marido una sorpresa, y le ...