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Otra historia
Fecha: 02/05/2026, Categorías: Transexuales Autor: lceman, Fuente: CuentoRelatos
... se meaba, que nos apartáramos, que se meaba, se meaba, se meaba y se meó, en un glorioso orgasmo en el que chillaba y chillaba, su vejiga no aguantó y se meó sobre nosotras (conocidos son los gustos de Claudia y ahora míos también) con fuerza. Claudia fue la primera que recibió la dorada lluvia del conejito de Sara, luego yo me uní a ella dejando nuestras caras a su merced, la orina nos recorría el cuello y las tetas y nos unimos en un húmedo beso con todo el chorro en nuestras frentes. Sara no salía de su asombro ante nuestra reacción, nos comentó que nunca le había pasado nada igual, y le parecía increíble que hubiéramos hecho eso con tanto gusto y placer, las tres nos unimos en un gran beso y nuestras lenguas empezaron a jugar por nuestros cuerpos. Claudia nos colocó a cuatro pata, apoyadas sobre el borde de la bañera y con el culo en pompa nos empezó a lamer el agujerito del culo mientras nos besábamos Claudia nos metía la lengua alternativamente en el ano, las dos estábamos mojadísimas cuando sentí apoyar la punta del rabo en la entrada de mi agujerito, de un solo empujón entró prácticamente entera, sus bombeos eran muy fuertes y Sara me masturbó a la vez, el orgasmo no tardó en llegar y entre espasmos me corrí brutalmente mientras Claudia no paraba de meter y sacar su pollón de mi culo. Sara le pidió a Claudia que la penetrara por detrás pero con cuidado porque ...
... prácticamente era virgen, solamente un pequeño vibrador había pasado por su agujerito anal. Sara se volvió a colocar a cuatro patas y fui yo quien le terminó de preparar para la enculada, agarré la polla de Claudia y se la dirigí al ano, Sara se agarraba los cachetes con las dos manos mientras yo apuntaba y Claudia lentamente empujaba su cuerpo contra Sara, la polla empezó a entran lentamente y los gritos de Sara iban convirtiéndose en gemidos a medida que entraba dentro de ella, Claudia empujó hasta el final y cuando sus huevos tocaron su vulva Sara pidió a gritos que no parara que quería más y más. Claudia siguió empujando, y el mete saca fue bestial, Sara no paraba de gritar y yo la masturbaba por debajo como había hecho ella conmigo, se pudo correr dos veces antes que Claudia sacara la polla de su culo y nos la ofreciera en la boca a Sara y a mí, la corrida de Claudia fue bestial y las dos la recibimos con pasión relamiéndonos de gusto, el semen corría por nuestras bocas y su polla parecía no tener fin cuando nos la volvíamos a meter en la boca con todo su semen por nuestra lenguas y gargantas. Las tres terminamos en la cama para toda la noche, volvimos a comernos la polla de Claudia por la mañana antes de salir de la habitación y despidiéndonos de Sara nos dispusimos para el viaje y poder darle la sorpresa a mi marido llegando dos días antes de lo que él esperaba…