1. Tenía una verga muy gorda... y me detonó el culo


    Fecha: 03/05/2026, Categorías: Anal Autor: Mariposa, Fuente: TodoRelatos

    ... pedazo de carne adentro de mi conchita… si bien antes había sentido vergas grandes adentro mío, nunca antes había entrado una tan gorda, y debo admitir que se sentía muy pero muy bien tener una así adentro.
    
    Comencé a cabalgarlo lentamente, mientras seguíamos besándonos. Esa pija me estaba volviendo loca, era tan gorda que me rozaba las paredes de la vagina y el clítoris al mismo tiempo, era una sensación que nunca antes había sentido.
    
    Mientras yo seguía cabalgándolo, él dejó de besarme y me empujó despacio hasta que apoyé mi espalda en el asiento de adelante, y ahí me levantó la remera y comenzó a acariciarme primero, y después a chuparme las tetas. Qué placer que me estaba dando con su lengua y sus dientes, mordisqueando suavemente mis pezones y jugando con ellos.
    
    Yo no podía dejar de moverme para clavarme mas y mas esa hermosa pija que me llenaba toda (al menos a lo ancho), pensé que para ser perfecta debería medir al menos 5 o 10 centímetros más, pero así de gorda era excelente, al menos para cabalgarla en silencio, en el asiento trasero de un micro lleno de gente y a media noche.
    
    Él no dejaba de chuparme y jugar con mis tetas, y yo estaba que no daba más, hasta que finalmente exploté en un orgasmo increíble. Me quedé quieta durante unos segundos, disfrutando de mi orgasmo.
    
    Traté de sacarle mis tetas de su boca pero no pude, él estaba tan prendido a mis tetas como una garrapata. Cuando desistí de sacárselas, pude observar de reojo una sombra al lado ...
    ... nuestro. Giré mi cabeza y pude verlo… el hombre que antes estaba sentado adelante mío, estaba ahora sentado en el asiento de al lado, pero del otro lado del pasillo. Tenia su pija en la mano y se estaba masturbando mientras nos miraba.
    
    Cuando lo observé bien, pude ver que su pija, en realidad era una diminuta pijita, muy chiquita. En ese momento mi amante salió de entre mis tetas y pudo ver al hombre también. Pareció no importarle mucho cuando lo vio, y volvió a sumergirse entre mis enormes tetas para ponerse nuevamente a chuparme los pezones.
    
    Le dije a mi amante que no se preocupe por el hombre sentado al lado nuestro, que era mi esposo, y que siempre le gustaba ver como yo cogía con hombres de verdad, mientras se masturbaba esa pijita suya tan chiquita que tiene, y que no me satisface nunca por su tamaño. Lo sé Ana, me dijo mi amante, mientras se volvía a meter mi pezón en su boca.
    
    Ana: Como sabes mi nombre?
    
    Mi amante: Porque te conozco, siempre soñé con chuparte estas enormes y hermosas tetas que tenes.
    
    Ana: Vos no serás… Víctor?
    
    Víctor: No me digas que no te habías dado cuenta…
    
    Ana: En un momento me pareciste, pero pensé que no, porque ya deberías estar mas gordo y mas viejo y canoso pensé…
    
    Víctor: Viste lo que puede hacer la soltería?
    
    Ana: Ya veo, te cuidas mucho más ahora…
    
    Víctor: Hace unos días me encontré con tu esposo de casualidad, y me contó que estarían volviendo hoy para la ciudad, casualmente yo iba a ir también unos días después, así que ...