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Culeandose a su recatada madre por desquite
Fecha: 04/05/2026, Categorías: Incesto Autor: Roger David, Fuente: TodoRelatos
... una copa en su manita, se daba a pensar en tan íntimas situaciones. Laureano, quien temblaba en nerviosismo por la desequilibrada forma en que estaba actuando, se dio a contemplar a la mujer que pretendía cogerse esta misma noche, por celos, por desquite y a la mala. La vio sentada en el sofá de la casa con el vestido negro ceñido a su cuerpo. Estaba con sus blancos y apetitosos muslos uno subido sobre el otro. Esta situación le hizo tragar saliva al eufórico muchacho, una parte de su mente le decía que se arrepintiera y que no hiciera algo que después sería irremediable. Esa atractiva hembra era su madre, la mujer que lo había traído al mundo. No obstante, la parte más perversa de su libido le indicaba que ella simplemente era una puta, que se había reído de él y que ahora estaba dispuesta a dejarlo para largarse con un hombre caliente y extremadamente pesado. Así que le debía dar los trozos de la tableta si o si. ―Cariño, Aún estas levantado. Por un momento pensé que también te ibas a ir a la cama, como lo hiso tu hermana. Iba bastante bebida por lo que vi. Las palabras de su madre lo sacaban de su enajenado estado mental. ―Eeeh…, no, aún no quiero irme a la cama. Y tú, ¿qué haces? Pensé que tu novio se quedaría un rato más. ―Pues no. Tú ya sabes, tendremos cuatro días para estar juntos y hablar de nuestras cosas. Esas simples e inofensivas palabras emitidas por su progenitora, fueron como un brutal mazazo en la nuca para el celoso muchacho. La muy ...
... puta le refregaba en la cara que solo estaba a días de ir a revolcarse con uno de sus jefes. Por lo que su lujuriosa decisión desde ese momento ya estaba tomada. ―Aaah, ok, entonces pensé mal ―le contestó, haciendo como que la conversación no le afectaba para nada. ―Ven, cariño, siéntate a mi lado. Si quieres bébete una cerveza conmigo. El muchacho cambio la opción que le ofrecía su madre por un whisky. Una vez que se sirvió el vaso, se acercó al sillón y se sentó a su lado. El solo hecho de estar a centímetros de aquellas preciosas piernas, enfundadas en medias de color natural brillantes, elevaban su excitación a niveles estratosféricos, por lo que tuvo que contenerse de no tomarla a la fuerza en el mismo cuarto de estar de su casa. ―Laureano, ya tienes dieciocho años y eres todo un hombre, debes entender que yo necesito rehacer mi vida, y Carlos me ha ofrec… ―Lo entiendo y no te preocupes ―le cortó el joven de una, ya que no quería seguir escuchando todo eso que le decía su madre. ―¿De verdad? ¿De verdad lo entiendes? ―¡Sí!, de verdad que lo entiendo ―le contestó el hijo, dándole un trago a su vaso y mirando hacia cualquier parte. ―Gracias, cariño, de verdad gracias ―le contestó la agradecida mujer abrazándolo. La pobrecita en esos momentos ni se imaginaba que su propio retoño estaba midiendo la situación para ver cuál sería el mejor momento para poseerla sin miramientos filiales ni cosas parecidas, por lo que le siguió hablando―. Quiero que sepas que ...