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Culeandose a su recatada madre por desquite
Fecha: 04/05/2026, Categorías: Incesto Autor: Roger David, Fuente: TodoRelatos
... daban un largo beso en la boca. También fue testigo como ese tal Carlos posaba sus dos manos en la cintura de su mamá, paseándolas entre su cintura, sus ancas y el nacimiento de sus nalgas. Cuando el infeliz jovenzuelo vio que el beso por fin se terminaba y que la pareja ya se despedía, como un rayo corrió a su habitación para encerrarse en ella. Ya habían pasado horas desde que sintió cerrarse la puerta de la habitación de su madre. Laureano había checado también que aquel pesado pelafustán se fuera en su Mercedes del año. Ahora, en la soledad de su habitación, pensaba en todo lo escuchado, y no se daba una explicación del por qué su madre, que a ojos de cualquiera era un verdadero manjar de mujer, se hubiese podido fijar en un hombre tan arrogante y mirador en menos como lo era el tal Carlos. Pero lo que más lo tenía afectado era eso de que su amada madre se pensaba largar por unos días con ese infeliz, y que para rematarla había sido ella misma quien le había solicitado una habitación matrimonial con una sola cama. De solo imaginarse a su bella madre desnuda y abierta de piernas esperando a que el “gigante egoísta” se la metiera, al dolido muchacho le vinieron arcadas. Se sentía impotente y asqueado. Mónica había sido todo para él desde que su papaíto los había dejado, y la muy fresca ahora que ya los veía a él y a su hermana con la mayoría de edad, simplemente los desechaba y los dejaba de lado para mandarse a cambiar con el primer aprovechado que se le cruzaba ...
... por su camino. Su mente no descansaba, intentaba entender que era lo que le había encontrado Mónica al tal Carlos. ¿Habría sido por todos los regalos que este les había enviado a ellos tres en todos estos años? ¿O sería por su moderno Mercedes Benz? ¿O por todo el dinero que este se gastaba? Si era así… esto… esto… ¿En que convertía a su progenitora…? ¿Acaso en una puta? ―¡¡¡Si!!! ¡¡¡Era eso!!! ―resolvió finalmente. La muy sinvergüenza de su madre se pensaba acostar y casar con un hombre endemoniadamente arrogante solo por su dinero―. Además, la muy fresca siempre se había interpuesto en sus noviazgos. Y él creyendo en una amistad y complicidad incondicional con ella ―se decía y maldecía, a la vez que ahora entendía que él le había seguido el juego como el rey de los imbéciles. Y para colmo, la muy zorra, ahora que se había aburrido de verle la cara, lo mandaba a estudiar y a buscarse una novia para ella poder hacer tranquila todas las estupideces que se le vinieran en gana―. ¡Solo es una zorra! ―bufaba en su mente. Pensaba que él tenía más derechos sobre Mónica que ese sobrado tipejo que su madre ahora tenía por novio. La noche seguía su curso y Laureano sudaba y se daba vueltas en la cama sin poder conciliar el sueño. Las imágenes de ver a su madre desnuda y en los brazos de aquel miserable no lo dejaban tranquilo. En el momento en que al fin ya se serenó un poco, pero aún pensando en lo que haría su madre con el tal Carlos en la habitación del hotel en el cual ...