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Culeandose a su recatada madre por desquite
Fecha: 04/05/2026, Categorías: Incesto Autor: Roger David, Fuente: TodoRelatos
... se acostarían, con sorpresa se dio cuenta que nuevamente su pene se le había ido poniendo tieso y bien parado a causa de su madre. Otra vez estaba excitado, y esto le venía ocurriendo desde hacía tiempo. Mientras más imaginaba a su madre siendo cogida por tan tremendo animal, una tremenda rabia le iba comiendo los sentidos, a la vez que sentía pulsar su verga más aceleradamente, por lo que se dio a masturbarse imaginándola desnuda tal como lo hacía desde los tiempos en que se dio cuenta de lo atractiva que era su progenitora. Al día siguiente, ambos jóvenes esperaban a su madre sentados en la sala de estar de la casa. Mónica le había pedido a Jessica que de alguna forma lograra que el dormilón de su hermano se levantara, ya que ella tenía una importante noticia que darles. La joven esperaba leyendo un libro del cual tendría examen. Mientras que el vago de su hermano esperaba aun en pijamas, somnoliento y de mal humor. Ambos estaban a la espera de lo que su madre les tenía que decir. ―¡¡¡Pues yo no estoy de acuerdo…!!! ¡¡¡Me niego…!!! ¡¡¡Así que deja de decir estupideces y este mismo lunes te deberás cambiar de trabajo!!! ―Fue lo primero que dijo Laureano una vez que su madre les daba a conocer su determinación. ―¡No seas así, Laureano! ¡¿Cómo te atreves?! ¡Aquí el que debe buscar trabajo o hacer algo es otro! ¡¿O acaso piensas estar vegetando hasta que a tus bolas le salgan raíces en los sillones, o en tu cama?! ―le dijo Jessica a su hermano menor. El joven se ...
... había puesto como un energúmeno en el momento que su madre les dijo abiertamente que estaba de novia con don Carlos García, su otro jefe. Mónica pensó en llamarle la atención a su hija por el grosero vocabulario que estaba utilizando con su hermano menor, y en su misma presencia. Pero determinó rápidamente que esto era debido a la misma situación en la que estaban confrontados los tres. Así que prefirió seguir intentando que Laureano lo entendiera. ―Laureano, hijo, solo entiéndelo, yo a él lo quiero mucho… ―La abnegada madre intentaba de alguna forma llegar por la vía diplomática hacia el celoso de su hijo. ―¡No quiero escuchar! ¡Lo que hablas solo son tonterías! ¡¡Ese tipo es de lo más desagradable!! ¡No sé cómo te has podido fijar en él mamá! ―¡Como sea…! ¡Él es un hombre bueno! ―le contestó Mónica a su hijo ya algo molesta y más firmemente―. Y aunque no lo quieras reconocer, desde que se hiso cargo de la empresa en la cual trabajo siempre ha estado al pendiente de los tres, y nunca me ha faltado el respeto. ¡Eres un desconsiderado! ―¡Ja! ¡¿Desconsiderado yo?! Si estoy seguro de que ese tal Carlos solo quiere acostarse contigo. Luego de usarte te botará como a cualquier porquería. ―¡Laureano! ¡Eso no es así! ¡Ya te dije que nos vamos a casar! ―¡Pues yo no lo permitiré! ¡¡Me rehúso!! A estas alturas la flamante viuda se vio en la obligación de poner en su lugar a su hijo menor. ―¡Bien!, si la situación es esta, te diré que yo a ti no tengo por qué ...