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Culo y pedo: tradición, medicina y sexo
Fecha: 05/05/2026, Categorías: Fetichismo Autor: elzorro, Fuente: CuentoRelatos
... en una sustancia viscosa, procedió con la inspección anal. -Todo correcto. -dijo la doctora dirigiéndose a dónde tenía su portátil. Diana se subió las bragas y los pantalones y comenzó a abrocharse el botón. -Con estas pastillas lo otro irá mucho mejor. -dijo la médico mientras tecleaba algo en el ordenador. Al salir del cuarto, Diana paró brevemente ante un hombre sentado. -Buenos días. -saludó el varón -Ah, qué tal… -Juan, soy Juan. -Es verdad Juan. -Bien, todo bien, aquí que tengo cita con… -Juan del Río. -dijo la doctora. -Tengo que… oye, pero pásate por mi casa esta tarde, a las 7 y hablamos de… Diana fue a responder, pero su vecino ya estaba dentro de la sala… “¿Hablar de qué?… No sé si… bueno, no tengo su teléfono para… bueno, iré…” El piso de Juan era coqueto y estaba lleno de colores cálidos. Diana se sentó en el sillón de cuero y aceptó la lata de cerveza. -No debería estar tomando esto. -comentó la mujer. -Ya, el alcohol. -Sí, y lo otro. Juan la miró con interés. Aquella vecina tenía algo. -¿qué miras? -dijo la invitada. “Definitivamente es muy directa.” Pensó Juan. -Obvio, a ti… por cierto… -¡Libros! -exclamó Diana interrumpiéndole mientras se levantaba y comenzaba a ojear los títulos. -Este parece oriental… chino -Japonés. -dijo el anfitrión. Diana abrió el libro y paso las páginas, había pinturas antiguas, grabados de carácter erótico…. -Vaya, vaya. -dijo Juan se ruborizó ...
... durante un segundo. Carraspeó y adoptó un tono adulto y didáctico. -Son grabados antiguos, muchos de ellos anónimos. Diana pasó una página y se encontró ante un cuadro donde unos hombres y algunas mujeres, vestidos con kimonos parecían enfrentarse en… -Es una guerra de flatulencias. -dijo en voz alta Juan. -¿Te gusta el tema? -preguntó a quemarropa Diana. -Bueno, para, para ser sincero… esto… siempre he tenido una admiración por los traseros. -por el culo. -dijo Diana llenándose la boca con la palabra. Se hizo el silencio durante unos segundos. Diana pasaba las páginas del libro. -Estaba en el médico porque tengo un problema de gases -confeso Diana. -¿tú? Juan no respondió. -Ya, soy muy directa… bueno -No, no es eso… te lo digo… fui a que me pincharan. -Una inyección, miedo miedito da Diana dejó el libro, volvió al sillón y cogiendo la lata de cerveza le dio un buen trago. Luego eructo con discreción. -Perdona. -dijo. -Bueno, al menos no te has tirado un pedo. Diana tomó la palabra. -Sabes que las flatulencias son buenas para la salud… dicen que oler los pedos de tu pareja es beneficioso. Juan hizo un comentario ligero. Pero, caprichosa, la conversación siguió con el mismo tema. -Oye… por qué no nos peleamos… con pedos. -propuso Diana. -La verdad es que yo ahora no tengo muchos… -dijo Juan. Diana sonrió pero no se dio por vencida. -¿Te gustaría verme el culo? Juan asintió. Diana se levantó del sillón, giró ...