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Mi amigo después de escucharme, le dijo a su mujer que yo era un engreído.
Fecha: 06/05/2026, Categorías: Dominación / BDSM Hetero Infidelidad Autor: Martehijodejupiter, Fuente: SexoSinTabues30
Todo comenzó, porque después de un buen rato de hablar sobre la corrupción en el gobierno, de religión, y deportes, nos pusimos hablar de mujeres, y como él ve que a menudo, cambio de novias como me cambio de ropa interior. Me preguntó que hacía yo para tener tanta suerte, con las mujeres, fue cuando para que dejase de fastidiar, haciéndome ese tipo de preguntas, le dije. Más o menos, que la que quiere acostarse conmigo, tiene que presentárseme desnuda, y saber que se lo voy a meter, hasta por las narices, y los oídos si me deja.” Después de eso, mi amigo invitó otra ronda, y fue cuando me comentó, que ya era hora de irse a su casa, y no sé por qué razón, me dijo. “Después de las seis cervezas que me bebí, cuando llegué a casa, me trago una de esas pastillas que me da el doctor para dormir, aunque el techo se me caiga encima, no hay quien me despierte, hasta mañana.” Yo que, aunque no sé un coño de pastillas para dormir, siempre he escuchado que no se deben tomar, con alcohol, y cuando se lo dije, su respuesta fue. “Mi mujer me dice siempre lo mismo, pero si no es así no me duermo.” Mi amigo se marchó, y yo no pensé más en lo que habíamos hablado, hasta que llegó el fin de semana siguiente, como de costumbre, él se bebió varias cervezas, yo le invité unas cuantas, mientras hablamos de todo un poco, hasta que se marchó. Al rato cerré el bar, y como en la parte trasera tengo mi casa, al atravesar el patio, que me encuentro a la mujer de mi amigo, completamente desanuda, ...
... recostada sobre una de las tumbonas que tengo en el patio, con sus piernas bien abiertas, y con una seductora sonrisa en su rostro, diciéndome. “Un pajarito, me dijo. Que, si quería acostarme contigo, tenía que esperarte así.” No es que yo sea un Santo, pero lo primero que pensé mientras veía el desnudo, y llamativo cuerpo de mi vecina, fue. “Pero si es la esposa de tú amigo, de tu vecino, y cliente.” Pero al fijar mi vista en su llamativo peludo coño, como ella seductoramente se lo acariciaba con sus dedos, mientras mantenía sus piernas bien abiertas, me olvidé del pendejo de su esposo, y de inmediato, y sin más ni más, al tiempo que me fui quitando la ropa, me fui acercando a ella, a pasos agigantados. Prácticamente ya estaba completamente desnudo a su lado, y con mi verga bien dura, cuando agarré el pistero de la manguera, y con el agua del surtidor me lavé, a pocos centímetros de la cara de ella, quien después de que terminé de lavarme, ella estiró una de sus manos, agarrando mi mojada verga, y dirigiéndola directo a su boca, mientras que la otra mano, la mantenía acariciando su peludo coño. Hay que ver que, a mí me han pasado cosas con más de una mujer, pero ninguna nunca se ha puesto a mamar mi verga, sin que yo se lo insinuase, o pidiera, desde que conocí a su esposo y a ella, siempre la he tenido en la mira, pero por aquello de que es la esposa de mi amigo, me aguantaba las ganas de llegar a proponerle algo. En esos momentos, lo cierto es que ni del nombre de mi amigo me ...