1. Mi amigo después de escucharme, le dijo a su mujer que yo era un engreído.


    Fecha: 06/05/2026, Categorías: Dominación / BDSM Hetero Infidelidad Autor: Martehijodejupiter, Fuente: SexoSinTabues30

    ... acordaba, lo que deseaba era clavarme a su mujer, por lo que, sobre la misma tumbona, dirigí mi cara sobre su coño, y a medida que ella no paraba de mamar mi verga, yo me dediqué a mamar su coño. Pero como ya les dije, mi intención era clavármela, saqué mi verga de su boca, sin dejar de mamar intensamente todo su sabroso, y rico coño, hasta que al poco rato de tanto estar chupando, y mordisqueando su clítoris, y lamiendo sus sonrosados labios de su vagina, hice que ella disfrutase de un espectacular húmedo orgasmo, entre sus fuertes chillidos, y gemidos de placer. Entre risas, me dijo. “Casi me provocas una taquicardia, pero sigamos.” Por lo que yo, ya mucho más dispuesto, la comencé a penetrar por su sabroso coño. Y si a medida que yo le fui mamando su peludo coño, la esposa de mi amigo, gemía y chillaba con fuerza. Apenas comencé a penetrarla, ella comenzó a menear sus caderas rítmicamente, al tiempo que no paraba de seguir chillando, y gimiendo, pidiéndome que le diera más duro. Mientras que yo no paraba de meter y sacar toda mi dura verga, de aquel caliente y húmedo coño, al tiempo que la besaba, o le mordisqueaba los oscuros pezones de sus paradas tetas. Hasta que después de que cambiamos de posiciones en varias ocasiones, los dos disfrutamos de un clímax increíble, quizás fue porque es la mujer de mi amigo, por estar en el medio del patio, iluminados por uno de los focos de mi patio, o por la morbosa idea de que su marido, por el ruido y los gritos nuestros, se ...
    ... despertase, y nos viese teniendo sexo en el medio del patio. La cosa es que, quizás por todas esas cosas, lo que a mí me provocó fue seguir clavándome a mi vecina, pero en lugar de quedarnos en el medio del patio, más rápido que inmediatamente, casi tumbo la puerta de mi casa. Y de la mano de ella, apenas llegamos a la sala, sobre el sofá, nos volvimos a besar, intensamente, y de eso a volver a penetrarla, no pasó mucho rato, solo que, en una de esas, en lugar de volvérselo a meter por el coño, lo que me provocó, fue darle por el fabuloso culo que tiene mi vecina. Yo creo que sus chillidos se escuchaban por todo el vecindario, mientras que mí vecina y yo disfrutábamos a pierna suelta, de la vida, ya en la madrugada, justo después de que me volvió a mamar la verga, le pregunté. “¿Cómo se le había ocurrido, hacer eso?” De presentárseme completamente desnuda en el patio de mi casa, ella me respondió. “Cuando mi esposo la otra noche, me dijo que tú habías dicho. La mujer que quiera acostarse conmigo, tiene que presentárseme desnuda, y saber que se lo voy a meter, hasta por las narices y los oídos si me deja. Yo no le creía. Pero como él se droga, con todas esas pastillas, que toma para dormir, y hay días, y hasta semanas en que él no me toca. Decidí comprobar si eso era cierto, y como vez aquí estamos.” Por un tiempo, creí que mi amigo, vecino y cliente, ignoraba todo lo que sucedía entre su mujer y yo, pero una de esas noches locas, en que ella se me presentó desnuda en el patio de ...