1. Me han hecho esclava sexual durante mis vacaciones


    Fecha: 07/05/2026, Categorías: Hetero Autor: Libelula, Fuente: TodoRelatos

    ... intuición, pero ese crio sabía exactamente el efecto que tenía cada una de sus manipulaciones y siempre hacía lo que más placer me producía.
    
    Mientras me follaba con los dos dedos yo le agitaba la polla con intensidad, con la que expresaba el placer que me estaba dando. Empecé a gemir y a ronronear con fuerza anunciando el inminente estallido que notaba que empezaba a nacer en mi interior. Me separé un momento de sus besos para decirle con desesperación casi: "méteme más, cabrón, méteme más, que me vas a correr".
    
    Mi chochito estaba realmente chorreando y se oía el chapoteo del flujo cada vez que Yoel entraba y salía con sus dedos. Lo hacía cada vez más deprisa y con más violencia. De pronto se detuvo y noté como preparaba su mano para introducir dos dedos más en mi agujero. Mi coño no solo los aceptó con agrado sino que los acogió con facilidad y yo me sentí completamente llena. El cabrón me estaba metiendo todos los dedos de la mano izquierda menos el pulgar, los metía y los sacaba rítmicamente, con fuerza, hasta llegar al tope y ahí la dejaba y continuaba empujando con golpecitos cortos y profundos, dándome un gustazo enorme, luego sacaba casi completamente los cuatro dedos y los volvía a meter. Cuando los sacaba, giraba la mano para que los dedos arañaran el punto G en el camino de salida. Cuando la tenía metida hasta el final y la mano boca arriba, con el pulgar empezó a colocarlo en el ano y me frotaba con círculos el ojete. En esa postura me agarraba como si ...
    ... fuera una bola de bolera, con cuatro dedos dentro del coño y el pulgar con la primera falange metida en el ano.
    
    ¡La Virgen Santa, que placer tan divino me estaba haciendo sentir el cubanito aquel!. No podía dejar de preguntarme cómo podía tener tanta habilidad a esa corta edad. Si sabía tocarme casi mejor que yo misma.
    
    Yo seguía pajeándole a un ritmo loco y desbocado implorándole: “córreme ya, cabronazo, córreme ya, por lo que más quieras”. Él, como si estuviera a punto de correrse, me apartó la mano de su polla y se puso de rodillas a mi lado.
    
    - Para, pinga, o me sacas la leche y todavía no quiero echártela.
    
    De pronto él sacó toda la mano de mi vagina y cerro el puño restregándolo completamente por todo el coño para que se lubricase con mi propio jugo e inmediatamente puso los cinco dedos juntos en forma de pico y empezó a meterlos en mi coño hasta que el tope de los nudillos llegaron a la entrada de mi vagina estrecha, hizo 3 o 4 intentos cortos de traspasar ese límite ejerciendo algo de fuerza. Y parecía que no iba a ser posible, yo estaba algo asustada porque me empezaba a doler, pero por otra parte mi mente lo deseaba ardientemente, meterme la mano entera en el coño hasta el puño había sido una fantasía recurrente. De pronto no sé qué hizo con su mano ágil y flexible que con una presión extra y un cuarto de giro, la mano se introdujo completamente dentro de mí.
    
    Aquello fue una locura, nunca nadie me había metido la mano entera dentro del coño. Yo estaba tan ...
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