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Caitlyn explora a Sue
Fecha: 10/05/2026, Categorías: Lesbianas Autor: thinkingaboutx, Fuente: CuentoRelatos
... confirmadísimo, ¿y te preguntas algo así? O sea que tú no mereces pasártela bien. La miré desafiante. Ella aún estaba con sus tetas al aire, algo de lo que dije le quedó dando vueltas en su cabeza. Porque se levantó del sillón, se paró frente a mí y bajó el zipper de su mini para que esta terminara sobre el piso. Como me lo imaginé, llevaba unas bragas diminutas de encaje en color salmón, que combinaban súper bien con el tono de su piel, el pequeño triángulo calado dejaba escapar uno de sus labios, y la tela brillaba en señal de que allí había humedad. Sí, me quedé como una psicópata viendo ese precioso paisaje frente a mí. Se colocó hasta que sus caderas quedaron frente a mi rostro. Miré hacia arriba para encontrar su rostro y tratar de descifrar que quería decirme con eso. Pero ella sujetó mi cabello con una de sus manos y me empujó hasta que mi nariz quedó reposada sobre su monte de venus, algunos bellos suaves se escapaban entre la tela calada, me quedé ahí para olerla un poco, y uff, eso hizo que me mojara. Se me caía la saliva de la boca de sólo pensar que me iba a comer ese coñito. Afirmé mis manos en sus caderas y me dispuse a juguetear un rato. Primero regando besos por todo su monte, para luego bajar hacia su clítoris, escondido entre sus labios y cubierto por la tela. Le di un beso haciendo presión en la zona y oí a Caitlyn suspirar, el agarre de su mano en mi cabello se fortaleció, y luego procedí a pasar mi lengua por su clítoris aún escondido, la tela ...
... de sus bragas parecía comenzar a humedecerse más y más con cada lamida que le propinaba. Luego me arrodillé en el suelo para que mi cara quedara bien entre sus piernas y mi lengua siguió haciendo su trabajo, en tanto dos de mis dedos corrían lentamente sus bragas hacia un lado para tocar ahora sí su piel suave y la humedad que desprendía, mientras succionaba suavemente su clítoris y pasaba mi lengua por él, dos de mis dedos comenzaron a abrir sus pliegues vaginales hasta encontrar su orificio, lleno de su fluido, palpitante, deseoso de que le introdujera mis dedos, y eso hice, primero uno, después dos, sin dejar de chupar su rico coño. Los comencé a meter y sacar llevando un mismo compás con mi lengua. Sus caderas comenzaron a menearse contra mi boca, Caitlyn estaba buscando venirse. Sin dejar de menguar mi intensidad sentí como sus piernas comenzaban a temblar mientras se movía más y más y sostenía mi cabello súper fuerte, lo cual me ponía más. En unos segundos pude sentir toda su miel recorrer mi boca, su sabor a jugo de manzanas brotaba de entre sus piernas empapando mis dedos y mi cara. Y sus gemidos de placer resonaban en el lugar. Cuando sus caderas dejaron de moverse volví a incorporarme y ella me miraba como tímida y ruborizada. –eso se sintió tan bien. –soltó en un gemido. Sonreí, me sentía satisfecha por haberla hecho venir. Luego de eso nos fuimos a mi habitación, encendí una luz tenue y guíe sus pasos hasta mi cama. Caitlyn se veía hermosa toda desnuda, ...