1. Señorita en la calle, puta en la cama (I)


    Fecha: 10/05/2026, Categorías: Confesiones Autor: ks2tfe, Fuente: TodoRelatos

    ... iba a hablar, y siguió espiando. Yo viendo sus pechos sobre mi boca, empecé a besarlos y luego chuparlos.
    
    Ella sobre mí empezó a restregar su coño chorreante sobre mi barriga. Al retroceder mi polla rozaba sus nalgas y se doblaba al no encontrar el hueco.
    
    Pasado un instante. Ella se levantó. Me pidió que me pusiera más abajo y al centro. Boca arriba.
    
    - Tenemos que andarnos, estos se van a correr pronto y van a venir mi hermana y mi cuñado, susurró.
    
    Se cruzó sobre mí y puso, su coño sobre mi cara. Buscó mi polla a oscuras y tras metérsela en la boca bajó su coño hasta mi boca.
    
    Ella tenía la situación controlada y yo sin poder negarme, ni querer negarme, me dejaba hacer. Me gustaba su iniciativa.
    
    Empecé a comerle el coño, rasurado y sabroso. Nunca había estado con una mujer mayor que yo. Me sorprendió cómo se sentía, ya que no podía verlo. Sus labios eran pequeños, su coño tierno y apetecible. Mi polla en su boca y qué bien succionaba.
    
    Paro solo un segundo.
    
    - ¡Ponme tu dedo en mi culo!. Dijo volviendo a meterse mi polla.
    
    Sin dudarlo, llevé mis dos manos a sus nalgas, las apreté y con la mano derecha humedecí mi dedo pulgar en su coño y acaricié su culo.
    
    Empecé a suspirar. No aguantaba más.
    
    Escuché como Lucas se corría con María y mi polla endureció por completo, cuando noté que mi pulgar, ya estaba dentro del culo de Nuria.
    
    Ella lo notó y sacó mi polla de su buca, la dorigió a sus pechos y empece a lanzar mi semen bañándolos por ...
    ... completo.
    
    Seguía comiendole el coño, y penetrando su culo, hasta que soltó mi polla ya flácida y sentándose casi sobre mi cara, empujó mi pulgar más adentro, metiéndolo y sacándolo, mientras yo lamía y ella se masajeaba sus pechos repartiendo mi semen por ellos.
    
    Fue ahí, donde empezó a tener espasmos y correrse. No té como el sabor de su coño, tornaba a un dulce y líquido elixir.
    
    Al terminar, se quitó de encima mío, me dio un pico, me miró con los ojos rayados en lágrimas de placer, y sonriendo susurró:
    
    - De esto ni una palabra a nadie. Recuerda, soy una señorita en la calle y una puta en la cama.
    
    -¡Claro por supuesto! Dije.
    
    Ella se limpió, y se fue a dormir. Yo me quedé un buen rato sin moverme, procesando lo que había pasado. No entendía como su esposo la había dejado. Si siempre fue así... ¿cómo decía que se aburría? Quizás buscaba alguien más joven, pero es que Nuria no tenía mal cuerpo. Caí rendido.
    
    A la mañana siguiente, me desperté por los ronquidos de Marcos y el olor a alcohol en la tienda.
    
    Me recliné y Nuria no estaba.
    
    Salí de la tienda y vi que Lucas y María, también dormían.
    
    Al ver que no veía a Nuria, me acerqué a la calita donde nos bañábamos. Estaba allí, bañándose en topless.
    
    Al verme, me pidió que le tirara la parte de arriba. Se la lancé y me dijo que si me metía.
    
    Me tiré a bañarme. Estaba congelada. Ni ella me comentó nada. Ni yo le dije nada.
    
    Ambos sabíamos que nos quitabamos los restos de nuestro encuentro fortuito.
    
    El resto ...
«1...345...»