-
El error de la novata
Fecha: 11/05/2026, Categorías: No Consentido Autor: shadoangel, Fuente: TodoRelatos
... incapaz de asumir lo que acababa de descubrir.- Eres… Eres Speed Woman… Eso explica muchas cosas… ¿Por qué nunca me has dicho nada de eso? Sí, aquello explicaba muchas incógnitas en la vida de Sidney, como por ejemplo porque superaba a casi cualquier chica o chico en pruebas de velocidad y porque tenía esos “reflejos de pantera” como decían sus compañeros de clase. Aunque no había terminado de heredar todo el poder de su madre, sí que se le había transmitido parte de él. Y sobretodo, explicaba el porque su madre se ausentaba durante tantas noches por “líos del trabajo” como decía ella. Así como su cara de cansancio durante el día y sus permanentes ojeras. Estuvo tentada de despertarla y pedirle explicaciones, pero al final, Sidney terminó por retirarse en silencio tal como había venido. Una semana después. - ¡Habla!- Dijo Speed Woman sujetando por el cuello a un traficante de armas.- ¿Quién diablos dices que os ha quitado la mercancía? - Fu… fuiste tu… joder.- Masculló, asustado, el maleante.- Ha… hace un par de horas… Nos pegaste una paliza… Y destrozaste nuestras armas... - ¡Llevo días siguiéndoos la pista para que ahora me vengáis con gilipolleces!- Bramó la heroína golpeando al hombre contra la pared. - Tie… tiene ra.. razón...- Dijo otro hombre desde el suelo.- Ve… vestía igual que tu y nos… nos pegó a base de bien… Y… y luego apareces tu… exigiendo que entreguemos algo que ya… ya no tenenos… - Vestía igual que tu… Aunque no eras realmente tu.- ...
... Dijo un tercer tipo, doblemente vapuleado, y tumbado al suelo.- Nos dijo otro nombre… Speed… Girl, o algo así… Joder basta de pegarnos… ¿Te crees que mentiríamos… de verdad crees que habría sido tan fácil todo? Míranos joder… cuando te lanzaste sobre nosotros ya estábamos molidos… Y todas nuestras armas destrozadas. Speed Woman dejó al tipo, aquello que decían tenía bastante sentido. Eran un grupo de traficantes de armas pero cuando les sorprendió parecían más una panda de borrachos saliendo de un bar. Mientras los atacaba ninguno de ellos había intentado siquiera sacar un arma. “Joder, tienen razón” tuvo que admitir, frustrada. Dejó al tipo y abandonó el callejón, pero en lugar de seguir patrullando la ciudad, decidió regresar a casa. Horas después, Speed Girl, entraba en casa. Para ser su tercera noche combatiendo el crimen no había ido nada mal. Había vapuleado a una banda de traficantes de armas, destruyendo su mercancía y además había tenido tiempo de evitar un par de robos. Nada mal para una novata. - ¿No pensabas decírmelo?- Dijo Jessica al ver entrar a su hija vestida y equipada con uno de sus trajes. - ¿Y tú?- Le reprochó ella.- ¿Cuando pensabas contarme esa doble vida tuya? Ni siquiera te dignaste a decir nada sobre mis marcas de velocidad en el cole cuando hacía clases de gimnasia… ¡Joder mamá! - ¡Lo hice para protegerte!- Replicó Speed Woman.- Y porque en el fondo siempre pensé que tu no habías heredado mis poderes. No tenías la misma velocidad que ...