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Cogerse a tu yerno es delicioso
Fecha: 11/05/2026, Categorías: Incesto Autor: Teseo68, Fuente: CuentoRelatos
El semen aún escurre fuera de mi vagina, mientras lo veo acomodarse el pantalón. Lo veo con un dejo de culpa en su rostro; cogerse a tu yerno es muy excitante; forzar la situación para gozar de un deleite prohibido. Mi hija y mi yerno llegaron de visita por unos días; siendo una pareja joven, buscan cualquier momento para gozarse mutuamente. Tenemos un pequeño negocio que mantiene a mi marido fuera de casa todo el día y estoy sola en casa la mayor parte del tiempo; su visita me haría compañía unos días. Iba a salir a comprar algunas cosas para la comida y ellos se quedarían solos unas horas. Tuve que regresar a los pocos minutos porque olvidé mi bolso. Al entrar en la casa, escuché ruidos en la habitación. Mi curiosidad fue grande y subí las escaleras tratando de no hacer ruido. La puerta estaba abierta y sin subir por completo, podía ver lo que sucedía; mi hija estaba sobre la cama a gatas y su marido la penetraba por detrás; ella gemía de placer, mientras él le azotaba las nalgas y le decía cosas sucias; ella parecía disfrutar de ello; él bajó su mano y la empezó a masturbar mientras la bombeaba. A los pocos minutos, todo su cuerpo de ella comenzó a temblar; él sonrió y le dijo que era muy sucia por venirse de ese modo; le sacó su falo y ella cayó sobre el colchón. Al ver su verga, me pareció descomunal, ella seguía temblando sobre el colchón. El la volteó boca arriba como si fuera una muñeca; se subió sobre ella e inició a mamarle los pechos; ella solo ...
... gemía, él bufaba de placer. Se metió dentro de ella de un golpe, ella jadeó al sentirse invadida, él bombeó más rápido; él se enterró hasta el fondo, ella le clavó las uñas en la espalda; las nalgas de él reflejaban los chorros que le inyectaba. Salí sin hacer ruido; iba yo muy mojada, el roce de mi propia panty, me estaba excitando más. En ese momento, sabía que me lo tenía que coger. Al día siguiente, mi marido se fue y mi hija iría a ver a una amiga al hospital; tenía yo unas horas para hacer lo que quería. Compré una pastilla azul, la molí y se la di a mi yerno con jugo de naranja en el desayuno; la pastilla tardaba 15 minutos en hacer efecto; él se sentó en la sala a ver la televisión; hacía calor y me puse a cocinar con una blusa de tirantes y un pantalón corto, sin bra y sin panty; pase por la sala varias veces; él me veía, mis pezones y mi vagina se transparentaban; él volteaba disimuladamente y trataba de ocultar su erección con un cojín; yo sentía su mirada desde la sala hasta la cocina y trataba de mover mi trasero y buscar cosas en anaqueles bajos para darle una mejor visión de lo que se podía comer. Lo vi de reojo y sudaba; con una actitud de no saber que hacer. En un momento, creí que él esperaría a mi hija para desfogarse y yo perdería mi oportunidad. De repente, sentí sus manos agarrar mi pechos, llegando detrás de mi; su boca besaba mi nuca y mi cuello, sentía su respiración agitada en mi oído. Me volteó y, quitando mi blusa, me chupó las tetas, ...