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Cogerse a tu yerno es delicioso
Fecha: 11/05/2026, Categorías: Incesto Autor: Teseo68, Fuente: CuentoRelatos
... besándolas, chupándolas, mordiéndolas, sabiendo cómo excitar a una mujer; su mano entró dentro de mi short y encontró una mata de pelo, ya humedecido por mi jugo. Su dedo medio entró en mi sin dificultad y su pulgar acariciaba mi clítoris. Le dije que ahí no y lo llevé a mi cuarto; al llegar me desnude por completo; mi cuerpo de cincuenta y pocos se descubrió ante él; me hinqué, le desabroché el pantalón; su verga saltó, manaba tanto líquido como si se estuviera viniendo, estaba muy excitado. Me lo lleve a la boca y lo empecé a mamar, su líquido era delicioso, fuerte, distinto al de mi marido. Solo estuve chupando un poco, inmediatamente me levantó y me puso sobre la cama boca arriba; levantó mis piernas, metió su cara y comenzó a darme sexo oral; a mi marido no le gusta y muy pocas veces me lo había hecho y por pocos minutos, mi yerno se deleitaba con el sabor de mi jugo; lamia de arriba abajo, juntando todo y tragándolo con fruición; mientras, se quitaba la ropa y se quedó desnudo. El sexo oral me provocó un orgasmo como hace mucho no sentía; mi cuerpo temblaba y yo le agarraba la cabeza, empujándola contra mi pubis y moviendo las caderas incontrolablemente; terminé en su cara con un grito de satisfacción, él seguía chupando todo lo que salía. Mientras yo respiraba agitadamente, se subió sobre mí y me mamaba las tetas; después del orgasmo mis pechos estaban muy sensibles y me excitaba rápidamente. Se detuvo y me jalo a la orilla de la cama. Se paró y puso su falo en ...
... mi entrada; me dijo que viera como se metía dentro de mí; voltee a verlo, su verga me parecía enorme, gruesa, larga. Puso la cabeza en la entrada, su jugo seguía saliendo; movió su tubo de carne, arriba y abajo; mezclando sus jugos y los míos; poco después la comenzó a meter, me excitaba ver como se introducía en mí. A la mitad, eché mi cabeza hacia atrás, él me dijo que siguiera viendo; pude ver como la piel de arriba de mi monte de Venus se levantaba por el tamaño de su tronco; la sentía hasta leo estómago y aún no terminaba; cuando estuvo completamente dentro; de movió en círculos amoldándome a él; él ver como me invadía me aceleraba más; se tumbó sobre mí; me chupaba un pezón, con una mano, me acariciaba el otro pecho y la otra mano me acariciaba el clítoris. Empezó el bombeo y todas las sensaciones se acumulaban en mi cabeza; no quería rasguñarlo y dejar rastros, pero lo que me estaba haciendo obnubilaba mis sentidos. Sabía lo que hacía, cambiaba de pezón para chupar; me acariciaba las nalgas; su dedo empujaba la entrada de mi culo; le acariciaba todo el cuerpo; me besaba el cuello; perdí la cuenta de cuántas veces me vine, mi cuerpo temblaba y se retorcía de placer. De repente, su verga se hinchó, estaba por terminar; le grité que no acabara adentro, pero mis manos le agarraron las nalgas y lo empujaron a mi pubis. Soltó el primer chorro caliente dentro de mi hasta lo más profundo y me volví a venir; él ver su cara descargándose dentro de mi, ver sus ojos en ...