1. El señor elotero. Entre elotes, dedos y más


    Fecha: 12/05/2026, Categorías: Transexuales Autor: many, Fuente: CuentoRelatos

    Soy Many, ya con 23 añitos jiji. Después de mucho tiempo sin escribir, vuelvo de nuevo y con mucho más historias calientes y encuentros que he tenido.
    
    Eran casi las 8:30 de la noche de un día “normal” cuando escucho que suena el clásico carrito de los elotes pasando por mi cuadra en mi colonia. Al escucharlo salí de mi departamento y corrí para complacer mi antojo, sin darme cuenta que salí solamente en playera y lycras blancas casi transparentes y una diminuta tanga de hilo negra que se escondía entre nalgas regordetas. Le empecé a hablar al señor para que se regresara para satisfacer mi antojo. Al acercarse no pudo despistar la mirada hacia mis muslos y nalgas. Les aseguro que no recordaba cómo andaba vestida en ese momento, ya que estaba acostada viendo un poco de xxx de chicas sissys y transexuales cómo yo.
    
    Al darme cuenta que por qué el señor me miraba con esa mirada de sorprendido y de morbo. Solamente le dije que me disculpara ya que estaba acostada y salí de repente al escuchar su carrito de elotes. Al estar preparando mi elote no podía dejar de observar como me miraba, esa mirada de morbo y calentura que tenía, por supuesto mi hoyito empezó a humedecerse, algo que no puedo evitar.
    
    Ya dejándome llevar por la calentura, empiezo a voltearme cómo mandando mensajes en mi celular, dándole una vista de mis piernas y mis nalgas gordas, redondas y paradas, enfundada en esa Lycra blanca y solamente cubriendo mi entrepierna con mi diminuto hilo dental, que se perdía ...
    ... y devoraban mis nalgas. Al estar a punto de pagarle, obviamente olvide también el dinero jaja, así que le dije que un momento volvía, me respondió que me apurara que tenía que seguir vendiendo, yo solamente asentí con mi cabeza.
    
    Al regresar, le pagué y le agradecí que se devolviera una cuadra para cumplir mi antojo jaja. Le ofrecí una botella de agua a lo que aceptó, ya que lo miraba que había tenido una larga jornada. Pude notar que se mantenía bastante bien, a pesar de que su aspecto se veía casi de 60 años, volví al departamento y le di la botella de agua, todo agradecido y con pena me dijo que si le prestaba mi baño para hacer pipi, y por supuesto acepté, puso su carrito más pegado a mi departamento y le dije que pasara, lo dirijo al baño, pude notar que se le notaba un gran bulto en su pantalón.
    
    Me senté en un sillón a esperarlo, noté que se tardaba mucho, de hecho casi 10 minutos. Sin hacer mucho ruido me dirijo a la puerta del baño y escucho como unos gemidos y unos golpeteos entre la tela de sus pantalones y las manos. Obviamente sabía que se estaba masturbando. No quise interrumpirlo, así que me dedique a escucharlo y poco a poco empiezo a tocar ya mi mojado hoyito, mientras uno de mis dedos entra y sale de mi dilatado ano, al escuchar a ese macho con ansias y calentura.
    
    No sé en qué momento empezó sonar mi celular y fue cuando escucho que estaba a punto de abrir la puerta, así que corro al sillón a sentarme nerviosa de que descubriera que estaba intentando ...
«123»